El sesgo diferencial del gobierno de Rolando Figueroa es, parece, el valor más alto que encuentra el actual mandatario para perfilar la construcción necesaria que enfrente las elecciones del año próximo: la conjugación de gestión y edificación de línea política se hace, así, cada vez más clara; y, en ese camino, a la oposición (todavía vaga, e indefinida, entre el kirchnerismo más rancio y el liberalismo más empeñoso) le quedan pocos elementos concretos para destacar como negativos: cuando encuentra alguno, se celebra en redes digitales como si fuera una festividad popular.
En las últimas semanas, se pudo ver cómo el oficialismo provincial se mueve con soltura entre los polos de lo que sería su oposición en 2027. Así, por ejemplo, decretó la jubilación anticipada, utilizando un argumento presentado, en forma de proyecto de ley, por el secretario general de ATE, Carlos Quintriqueo, de personal estatal considerado en situación de “vulnerabilidad”, beneficiando a unos 1.700 casos: esto provocó la crítica airada (por aplicación de “populismo”) de parte de los liberales, incluyendo, entre ellos, al ex radical Pablo Cervi.
Pero también votó en sintonía, en Diputados, y a través de la legisladora Karina Maureira, a favor del proyecto del gobierno de Javier Milei de modificación del beneficio de zona fría en las tarifas del gas: esto provocó la airada reacción crítica del otro lado del espectro ideológico, el kirchnerismo, sector que, a través del diputado Pablo Todero, maximizó su interpretación para ubicar al gobierno de Figueroa como complaciente ante los libertarios.
Figueroa, ante estas cuestiones, parece elegir resaltar hechos de gestión, y, en todo caso, comparar esos hechos con otros de las gestiones (del MPN) que lo antecedieron. En estos días, por ejemplo, volvió a enfatizar en sus discursos el tema de las aulas y escuelas tráileres.
"Esta escuela se creó el 10 de abril de 2023 (dijo, en referencia al CPEM 109 en Chorriaca). Estábamos a seis días de una elección. Hay gente que toma una decisión para una próxima elección sin pensar qué viene después, con chicos en un cubo de lata cagándose de frío todos los días por querer estudiar".
La cruzada para erradicar tráileres de las escuelas neuquinas es un hecho muy concreto de la gestión actual: cuando comenzó, se contaban alrededor de 700 tráileres diseminados en el territorio escolar de la provincia; quedan, dice el gobierno, unos 80, y se anuncia para el fin del período, el año próximo, la erradicación total de estos “cubos de lata” que albergaron alumnos y docentes en distintos lugares de Neuquén.
Así, es evidente que el gobierno señala hechos de gestión, y marca, al mismo tiempo, líneas fundamentales de su perfil político-ideológico, el que se sustenta su proyecto, y el que pondrá en juego en las elecciones del año próximo, tanto para la izquierda (kirchnerismo) como la derecha (liberalismo libertario): se supone que llegará a la instancia concreta electoral (que el propio Figueroa tiene la potestad de determinar) con estos asuntos ya claros y suficientemente discutidos.
De esta manera, con esta proyección, a la oposición le quedarán solo argumentos que podrán (o no) surgir de hechos que acontezcan a su favor en los meses próximos… de otra manera, habrá poco para decir de nuevo, más allá de la machacona y mediocre campaña en redes digitales, ese mundo en el que no importa la verdad, o la realidad, incluso, para poner sellos y estigmatizar personas.
Esta consolidación del nuevo perfil provincialista, ya no vinculada a la abstracción partidaria, sino a una coalición en la que se ejerce un liderazgo, tiene, este año, mucho para mostrar, obras en las que se incluyen las que los gobiernos nacionales tenían que hacer y no hicieron. Ejemplos: el anillado eléctrico desde Alicura, que resolverá el problema de generación en Villa Traful y Villa la Angostura. Del mismo modo se obraría con la inconclusa circunvalación de esta última localidad turística, trabada, entre otras cuestiones atribuibles a la ineficacia nacional, por los persistentes militantes mapuches de Paichil Antriao, históricamente respaldados por el kirchnerismo y la izquierda en general.
La gran brecha que hay entre la realidad y el relato construido desde la política en redes digitales (mayormente) se hará cada vez más grande. Las redes son el refugio más a mano que tiene una oposición que no encuentra un rumbo claro, para intentar, desde allí, generar algo que produzca algún efecto real, y no solo una maraña de falsedades virtuales.