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Adiós al diésel en Vaca Muerta: Halliburton prepara la nueva generación de fractura

Halliburton completó una capacitación de 10 días para sus equipos técnicos, que trabajarán con Zeus, un set de fractura que reemplaza los motores diésel por generación eléctrica en la propia locación.

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Martes, 22 de septiembre de 2026 a las 12:22
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Al mismo tiempo, la tecnología exige una capacitación específica de los trabajadores

La fractura hidráulica en Vaca Muerta se prepara para un cambio tecnológico con la incorporación de sistemas que reemplazan los motores diésel por generación eléctrica en la propia locación. En ese proceso, Halliburton capacitó durante diez días a su equipo técnico para operar Zeus, el nuevo set de fractura eléctrica que la compañía incorporó para sus operaciones en el shale neuquino.

La capacitación estuvo enfocada en los generadores G3520, las unidades que sostienen la generación eléctrica del sistema, y abordó operación en baja y media tensión, diagnóstico de fallas, mantenimiento preventivo, sistemas de generación y motores a gas.

La incorporación de esta tecnología apunta a modificar una parte central de la logística de las operaciones de fractura: el abastecimiento de combustible para los equipos de bombeo. Al utilizar generación eléctrica en la propia locación, Zeus reduce la dependencia de los motores diésel y, con ella, parte del movimiento de camiones asociado al suministro de combustible.

“La era de la fractura eléctrica ya es una realidad en Argentina y en Halliburton ya estamos listos”, señaló Alejandra Zamorano, coordinadora de Performance Devep-Maint de Halliburton, al destacar la capacitación realizada por los equipos técnicos.

Un cambio en la lógica de la fractura

La principal diferencia de Zeus frente a los sets convencionales está en la fuente de energía que utilizan las unidades de bombeo. En lugar de depender de motores diésel, el sistema emplea energía eléctrica generada en el sitio de trabajo.

La escala energética requerida es significativa. Un spread completo de fractura necesita entre 20 y 30 megavatios, una demanda comparable, según la referencia utilizada por la compañía, con el consumo de una ciudad de unos 30.000 habitantes.

Las unidades de bombeo pueden entregar hasta 5.000 caballos de fuerza de manera sostenida y permiten realizar ajustes de presión y caudal de forma inmediata.

El cambio también impacta en el mantenimiento. La utilización de sistemas eléctricos reduce la cantidad de componentes mecánicos respecto de los equipos convencionales, con el objetivo de disminuir las intervenciones y las paradas vinculadas al mantenimiento.

La capacitación de los técnicos de Halliburton adquiere así un papel central. La operación de un set eléctrico exige conocimientos específicos sobre generación, distribución y control de energía, además de las capacidades propias de una operación de fractura hidráulica.

Diez días de entrenamiento técnico

El equipo de IEM de Halliburton completó una capacitación intensiva de diez días orientada específicamente al funcionamiento de los generadores G3520. La formación se concentró en tres áreas principales: la operación de instalaciones eléctricas de baja y media tensión; el diagnóstico de fallas y las estrategias de mantenimiento preventivo; y el funcionamiento de los sistemas de generación eléctrica y los motores a gas.

La compañía destacó el acompañamiento de O&G Solutions durante el proceso de formación y planteó la capacitación como parte de la preparación de sus equipos para una etapa de mayor incorporación tecnológica en las operaciones de petróleo y gas.

El objetivo es que el personal pueda responder tanto a las necesidades operativas como a los desafíos de mantenimiento que implica trabajar con un sistema eléctrico de alta potencia en una locación petrolera.

Vaca Muerta, primer destino fuera de Estados Unidos

La llegada de Zeus al shale neuquino tiene además una particularidad: Vaca Muerta será el primer destino de esta tecnología de Halliburton fuera de Estados Unidos.

El desembarco se produce en un momento de fuerte crecimiento de la actividad no convencional en Neuquén y de búsqueda de nuevas herramientas para aumentar la productividad de los pozos, reducir tiempos operativos y mejorar la eficiencia de las operaciones.

La electrificación de los equipos de fractura forma parte de esa transformación. Además del reemplazo de los motores diésel, el sistema modifica los requerimientos logísticos de las locaciones.

Uno de los efectos más visibles está relacionado con el movimiento de camiones cisterna. Al no depender del abastecimiento permanente de diésel para alimentar los motores de fractura, se reduce parte del transporte de combustible necesario durante las operaciones.

También puede cambiar el nivel de ruido de las locaciones. La menor utilización de motores diésel introduce otra dinámica sonora en los pads, un aspecto que técnicos que ya trabajaron con estos sistemas en Estados Unidos identificaron como una diferencia respecto de los equipos tradicionales.

La incorporación de Zeus forma parte de un acuerdo plurianual entre YPF y Halliburton, que contempla además la utilización de OCTIV Auto Frac, una plataforma de automatización destinada a estandarizar y optimizar distintas etapas del proceso de fractura.

La estrategia apunta a incorporar tecnología para aumentar la productividad y la eficiencia de las operaciones en Vaca Muerta.

“Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones”, había señalado Matías Farina, vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF, al referirse a la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para el desarrollo del no convencional.

El proyecto se encuadra dentro de la estrategia 4x4 de YPF, orientada a acelerar el desarrollo de los recursos de Vaca Muerta mediante una mayor escala de actividad y la incorporación de tecnologías destinadas a reducir tiempos y mejorar los procesos.

Qué puede cambiar en las locaciones

La electrificación de la fractura no implica solamente sustituir un tipo de motor por otro. También puede modificar la logística cotidiana de los equipos que trabajan en los yacimientos.

En una operación convencional, una parte importante de la logística está asociada al suministro de combustible para mantener en funcionamiento los motores diésel. Con Zeus, la energía se genera en la propia locación mediante unidades que alimentan eléctricamente al set de fractura.

Eso permite reducir parte de los movimientos vinculados al transporte de combustible y abre la posibilidad de integrar la operación con nuevas soluciones de generación y gestión energética.

Al mismo tiempo, la tecnología exige una capacitación específica de los trabajadores. La formación realizada por Halliburton muestra que la transición hacia equipos eléctricos también implica incorporar nuevos conocimientos en electricidad, generación, mantenimiento y diagnóstico de sistemas de alta potencia.

Para Vaca Muerta, donde las operaciones de fractura se realizan a una escala cada vez mayor, el cambio abre una nueva etapa tecnológica. La llegada de Zeus coloca a la cuenca neuquina como escenario de una tecnología que busca combinar mayor eficiencia operativa, menor dependencia del diésel y una logística diferente para las operaciones de shale.

La fractura eléctrica, de esta manera, deja de ser una experiencia limitada a otros mercados y comienza a incorporarse a la operación cotidiana de Vaca Muerta.

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