La cuenta de los servicios públicos sigue siendo uno de los principales capítulos del gasto de los hogares. Según el Reporte de Tarifas y Subsidios del Observatorio IIEP UBA-Conicet, un hogar promedio del AMBA sin subsidios necesitó $268.405 en septiembre para cubrir sus consumos de energía, transporte y agua. Aunque el monto bajó 7,3% respecto de agosto, el alivio fue principalmente estacional: con el final del invierno disminuyó el consumo de gas y electricidad. En la comparación interanual, la canasta aumentó 55%.
El dato que marca la magnitud del proceso es el acumulado: desde diciembre de 2023 hasta septiembre de 2026, la canasta de servicios públicos aumentó 867%, mientras que el nivel general de precios estimado para el período habría subido 254%.
Hacia adelante, el escenario contempla otra modificación relevante: el proyecto de Presupuesto 2027 prevé reducir el peso de los subsidios a la energía y el transporte, al mismo tiempo que busca elevar la cobertura de los costos de abastecimiento a cargo de la demanda.
Un alivio impulsado solo por el clima
La baja mensual de la canasta no estuvo explicada por una reducción general de las tarifas. En el caso del gas, el cargo fijo aumentó 1,9% y el variable 1%. Sin embargo, el menor consumo compensó los incrementos y la factura cayó 19,9% frente a agosto. La electricidad tuvo una dinámica similar: cayeron los consumos y el gasto promedio bajó 18,8% mensual.
El transporte fue en sentido contrario y aumentó 2,4%, mientras que el agua cayó 0,9%. En la comparación con septiembre de 2025, el transporte fue el componente que más se encareció, con una suba del 70%, seguido por la electricidad (48%), el gas (42%) y el agua (40%). El transporte explicó por sí solo 30 de los 55 puntos porcentuales del incremento interanual de la canasta.
Menos subsidios y más costo para el usuario en 2027
Las partidas seleccionadas de subsidios a energía y transporte pasarían de representar 0,64% del PBI en 2026 a 0,53% en 2027. Medido en dólares, el gasto proyectado bajaría de US$ 5.200 millones a US$ 4.400 millones. El objetivo es que la cobertura promedio del costo de abastecimiento supere el 88% en 2027 y alcance posteriormente el 91%.
En electricidad, el Presupuesto proyecta que los usuarios residenciales sin subsidio cubran el 94,62% del costo de generación durante 2027. Para los hogares en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (que alcanza a unos 8,8 millones de usuarios eléctricos y 5,2 millones de gas por red), la cobertura prevista se elevará al 64,27%, cuando actualmente pagan aproximadamente el 25% del costo. En gas y GLP, se contempla ampliar recursos para sectores vulnerables y garrafas, mientras se reduce el subsidio general al gas por red.
El esquema se apoya en una inflación proyectada del 18% para 2027 y un dólar a $1.847,6 para diciembre. El IIEP advierte que este supuesto cambiario es clave, ya que gran parte del costo del mercado eléctrico está dolarizado mientras las tarifas se cobran en pesos.
El informe señala que, en los últimos doce meses acumulados, los subsidios son un 60% menores que en diciembre de 2023 y un 73% inferiores al máximo registrado en junio de 2022.
En agosto, los subsidios representaron el 6,9% del gasto primario de la Administración Nacional. El escenario que deja el reporte combina un freno temporal del gasto por razones climáticas con un ajuste de fondo que se profundizará hacia 2027: menos subsidios generales, mayor focalización y tarifas que cubrirán una porción cada vez mayor del costo real.