¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Energía cambia el financiamiento del transporte eléctrico y redefine qué obras tendrán prioridad

El Gobierno eliminó la asignación automática de fondos y concentró en Energía la decisión sobre las ampliaciones de la red de alta tensión.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
La decisión se produce mientras la ampliación de la red de alta tensión aparece como uno de los principales desafíos de la infraestructura energética argentina.

La Secretaría de Energía modificó el esquema para financiar obras de transporte eléctrico y eliminó la asignación automática de hasta el 75% de los recursos de la Cuenta de Exportaciones al Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal (FFTEF), ya disuelto. Desde ahora, será el organismo nacional el que determine mediante instrucciones específicas qué proyectos recibirán esos fondos.

La medida fue establecida mediante la Resolución 201/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, y completa el reordenamiento iniciado con la disolución del FFTEF en 2025. El cambio no implica la desaparición de los recursos destinados a infraestructura eléctrica, sino una modificación en el mecanismo utilizado para definir su destino.

La Cuenta de Exportaciones se nutre de los ingresos netos que obtiene CAMMESA por las exportaciones de electricidad, una vez descontados los costos asociados. Hasta ahora, una parte de esos recursos tenía un destino predeterminado hacia el fondo fiduciario creado para financiar ampliaciones del sistema de transporte eléctrico federal.

Con la nueva resolución, esa asignación automática queda eliminada. Los fondos podrán ser direccionados por la Secretaría de Energía en función de prioridades técnicas, presupuestarias y operativas del sistema.

El cambio adquiere relevancia en un escenario de fuerte crecimiento de la demanda energética y de expansión de nuevas inversiones productivas. Para regiones como Neuquén, donde el desarrollo de Vaca Muerta incrementa las necesidades de infraestructura energética, la capacidad de transporte eléctrico es un componente clave para acompañar la actividad industrial y productiva.

La resolución no adjudica nuevos recursos ni define en esta instancia qué obras recibirán financiamiento. El próximo paso será la emisión de las instrucciones regulatorias que determinarán el destino de los fondos disponibles y, por lo tanto, qué ampliaciones serán consideradas prioritarias.

En paralelo, el Gobierno mantiene vigente el criterio establecido para las obras de ampliación del transporte en alta tensión. La normativa dispone que el 19,86% de la recaudación total del Fondo Nacional de la Energía Eléctrica sea destinado a obras orientadas a abastecer la demanda o interconectar regiones eléctricas para mejorar la calidad y seguridad del suministro.

También se mantiene la vigencia de las obras incluidas en el Plan Federal de Transporte Eléctrico Regional. Sin embargo, a partir del nuevo esquema, que una obra esté considerada necesaria para el sistema no significa que tenga asignada automáticamente una fuente específica de financiamiento.

La resolución también ordena el stock de proyectos que había quedado vinculado al antiguo fondo fiduciario. Las instrucciones, encomiendas o procesos licitatorios asociados al FFTEF que no hubieran derivado en contratos con terceros antes del 28 de marzo de 2025 quedarán sin efecto, salvo aquellos incluidos entre los contratos en ejecución reconocidos por la normativa posterior.

Las obras que ya tenían contratos vigentes al momento de la disolución del fondo constituyen la principal excepción. Esos contratos fueron transferidos a la Secretaría de Energía, que asumió el rol de comitente y quedó a cargo de garantizar su continuidad.

El nuevo esquema también resuelve una cuestión pendiente vinculada con fondos que CAMMESA había otorgado a ENARSA para financiar las obras de reversión del Gasoducto Norte, actualmente denominado Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno. La eliminación del artículo que suspendía transitoriamente los aportes de la Cuenta de Exportaciones responde a que el fondo que debía recibir esos recursos dejó de existir.

La decisión se produce mientras la ampliación de la red de alta tensión aparece como uno de los principales desafíos de la infraestructura energética argentina. Una red con mayor capacidad resulta necesaria para incorporar nueva generación, interconectar regiones y atender el crecimiento de la demanda con mayores niveles de seguridad y confiabilidad.

Para Neuquén, el tema adquiere particular importancia por la expansión de Vaca Muerta y el crecimiento de proyectos industriales y energéticos asociados al desarrollo hidrocarburífero. La disponibilidad de transporte eléctrico puede convertirse en un factor determinante para acompañar nuevas inversiones y ampliar la capacidad productiva.

Con la eliminación del FFTEF como vehículo automático de asignación, la Secretaría de Energía recupera así un mayor margen para decidir el destino de los recursos provenientes de las exportaciones eléctricas. El punto central ahora será qué obras priorizará y a qué velocidad se traducirá ese nuevo esquema de financiamiento en ampliaciones concretas de la red.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD