La expansión del sistema de transporte eléctrico volvió a instalarse como una de las principales prioridades para el desarrollo energético del país. Durante un encuentro organizado por la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) junto al estudio O'Farrell, funcionarios nacionales y representantes del sector privado coincidieron en que la falta de capacidad de la red constituye hoy uno de los principales obstáculos para incorporar nuevos proyectos de generación, especialmente de energías renovables.
En ese marco, autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación presentaron el plan de ampliación del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), que contempla la construcción de 5.610 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión en 500 kV, distribuidas en 16 obras prioritarias, con una inversión estimada en más de US$ 6.600 millones.
Las obras serán ejecutadas bajo un esquema de concesión de obra pública mediante licitaciones nacionales e internacionales con participación del sector privado, con el objetivo de reducir los actuales cuellos de botella y fortalecer la capacidad de transporte eléctrico en todo el país.
Durante el encuentro, los funcionarios nacionales señalaron que la infraestructura de transporte opera con elevados niveles de saturación, una situación que dificulta la incorporación de nueva generación eléctrica, incrementa las restricciones operativas, eleva los costos del sistema y compromete la confiabilidad del abastecimiento.
El segundo panel reunió a especialistas en regulación, financiamiento y desarrollo de proyectos, quienes analizaron las condiciones necesarias para acelerar las inversiones en infraestructura. Entre los principales temas abordados figuraron la implementación del nuevo régimen de ampliaciones previsto en la Resolución 715/2025, el papel que pueden desempeñar el almacenamiento de energía y la generación distribuida, y la necesidad de generar mayor previsibilidad para atraer financiamiento privado.
Los expositores también destacaron la importancia de contar con reglas estables que mejoren la bancabilidad de los proyectos, además del rol que pueden cumplir organismos multilaterales de crédito, CAMMESA y herramientas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En el cierre de la jornada, representantes de empresas vinculadas a la operación de redes, la distribución eléctrica y las energías renovables coincidieron en que ampliar el sistema de transporte será clave para acompañar el crecimiento de la demanda, aprovechar el potencial energético de regiones como la Patagonia y habilitar el ingreso de nuevos proyectos de generación.
El encuentro concluyó con una ronda de networking entre empresas, organismos públicos y referentes del sector, con el objetivo de fortalecer la articulación público-privada para avanzar en la expansión de la infraestructura eléctrica del país.