La generación hidráulica alcanzó 3,4 TWh en agosto y tuvo un crecimiento interanual de 44,6%, mientras la generación térmica cayó 13,3%. La demanda eléctrica aumentó 6,1% y las importaciones de energía subieron 54,1%.
La generación hidroeléctrica volvió a ganar protagonismo en el sistema eléctrico argentino y se convirtió en uno de los principales movimientos de la matriz durante agosto. Según un informe de Economía & Energía elaborado con datos de CAMMESA, la producción de las centrales hidráulicas alcanzó los 3,4 TWh, con un crecimiento del 44,6% interanual.
El salto de la hidráulica se produjo en un mes en el que la demanda eléctrica también mostró una expansión significativa y mientras la generación térmica redujo su participación. Al mismo tiempo, las importaciones de electricidad registraron un fuerte incremento del 54,1% interanual.
El dato adquiere especial relevancia para las provincias con fuerte presencia hidroeléctrica, como Neuquén, donde la generación asociada a los grandes aprovechamientos sobre los ríos forma parte de la infraestructura energética estratégica del país. En agosto, la demanda eléctrica total llegó a 12,4 TWh, lo que representó una suba del 6,1% frente al mismo mes de 2025. En la comparación mensual, sin embargo, se produjo una baja del 4,8% respecto de julio.
El crecimiento interanual alcanzó a los principales segmentos de consumo. El sector residencial registró el mayor incremento, con 8,8%, seguido por el consumo industrial, que avanzó 6,6%. El segmento comercial tuvo una expansión más moderada, del 0,6%.
Más hidráulica y menos generación térmica
El comportamiento de la oferta eléctrica mostró un cambio marcado en la composición de la generación. La oferta total alcanzó 12,9 TWh durante agosto, un 6% más que en igual mes del año anterior. La generación local aportó 12 TWh, con un crecimiento interanual del 3,6%, mientras que las importaciones representaron 0,9 TWh.
Dentro de la generación local, la hidráulica fue la que mostró uno de los avances más importantes. Las centrales hidroeléctricas pasaron a aportar 3,4 TWh, frente a los niveles registrados un año atrás. El crecimiento del 44,6% contrastó con la evolución de las centrales térmicas, cuya generación cayó 13,3%, hasta los 5,3 TWh.
La generación nuclear alcanzó 1 TWh, con una mejora interanual del 3%. Las renovables también mostraron una evolución positiva. En conjunto aportaron 2,3 TWh, un 6,5% más que en agosto de 2025. Dentro de ese segmento, la energía solar tuvo el mayor crecimiento porcentual: aumentó 26,3% y alcanzó los 0,5 TWh. La generación eólica, en tanto, se mantuvo prácticamente estable, con una variación positiva del 0,5% y un aporte de 1,5 TWh.
La contracara: más electricidad importada
El otro dato que sobresale del informe es el fuerte aumento de las compras de electricidad al exterior. Las importaciones alcanzaron los 0,9 TWh en agosto, con un incremento interanual del 54,1%. A pesar del salto registrado durante el último año, el volumen importado todavía se ubicó 14,3% por debajo del nivel de agosto de 2024. El incremento de las importaciones se produjo en un escenario de mayor demanda y de cambios en la estructura de generación, con un mayor aporte hidráulico y renovable y una reducción de la producción térmica.
Para Neuquén, la evolución de la generación hidráulica tiene una relevancia particular por el peso de sus recursos hídricos en la matriz energética.
El avance registrado en agosto vuelve a poner en primer plano el aporte de las centrales hidroeléctricas al sistema nacional, en un contexto donde la demanda eléctrica continúa creciendo y la disponibilidad de generación se convierte en una variable central para abastecer el consumo. El salto de la hidráulica también se dio junto con una menor utilización de las centrales térmicas. Esa combinación modificó el equilibrio entre las distintas fuentes durante el mes. La generación térmica, que continúa siendo la principal fuente individual de producción, cayó a 5,3 TWh, mientras que la hidráulica alcanzó 3,4 TWh.
Otro indicador que mostró crecimiento fue la potencia máxima mensual, que llegó a 24.956 MW en agosto. El registro representó una suba del 8,1% interanual, aunque significó una reducción del 8,2% respecto de julio. El comportamiento refleja la presión que ejerce el crecimiento de la demanda sobre el sistema eléctrico, especialmente a partir del consumo residencial, que fue el segmento que más aumentó durante el mes.
Menos gas para las centrales
La menor generación térmica tuvo su correlato en el consumo de combustibles. Durante agosto, el volumen utilizado para la generación eléctrica fue equivalente a 38 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, un 7,9% menos que en el mismo mes del año anterior.
El consumo específico de gas natural cayó 16,5%, en línea con la menor generación térmica. En sentido contrario, el consumo de carbón aumentó 679%, aunque sobre una base comparativa baja. El precio del gas natural utilizado para la generación eléctrica se ubicó en US$ 11,9 por millón de BTU, un 65,9% por encima del valor registrado un año atrás.
Los números de agosto dejan así una foto con varios movimientos simultáneos: más demanda, mayor generación hidráulica y renovable, menor producción térmica y un fuerte incremento de las importaciones.
Para las provincias hidroeléctricas, el dato central es el salto de la generación hidráulica, que volvió a ocupar un espacio mayor dentro de la oferta eléctrica nacional. En un sistema que necesita responder a una demanda creciente, el agua volvió a ser una de las fuentes que más aportó al crecimiento de la generación durante agosto.