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Horacio Pizarro, CEO de TGN: “Necesitamos contratos y financiamiento para avanzar con el gasoducto”

La transportista proyecta invertir US$ 1.500 millones para conectar Tratayén con La Carlota. Necesita asegurar contratos de transporte, anticipos de los futuros clientes y financiamiento para tomar la decisión final de inversión en 2027.

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US$ 1.500 millones y contratos de hasta 35 años: el plan de TGN para transportar más gas

Transportadora de Gas del Norte (TGN) necesita asegurar contratos de transporte y cerrar el financiamiento para avanzar con el gasoducto Manuel Belgrano, un proyecto de unos US$ 1.500 millones que conectará Tratayén, en Neuquén, con La Carlota, en Córdoba.

La decisión final de inversión está prevista para el primer trimestre de 2027 y dependerá de la demanda comprometida, los permisos y la disponibilidad de fondos.

Durante un webinar de MEGSA, el CEO de TGN, Horacio Pizarro, presentó los principales parámetros de la iniciativa, que permitiría transportar inicialmente 13 millones de metros cúbicos diarios de gas. Ese volumen constituye el umbral comercial que la empresa necesita asegurar para justificar la inversión.

El proyecto busca acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y la transformación del sistema energético argentino, que necesita trasladar mayores volúmenes de gas desde la cuenca neuquina hacia los centros de consumo del norte y el litoral, en un contexto de declive de la producción boliviana.

 

Anticipos de clientes para financiar la obra

Uno de los principales desafíos es estructurar el financiamiento. TGN evalúa tomar entre US$ 500 millones y US$ 600 millones de deuda y completar el esquema con anticipos de las empresas que contraten capacidad de transporte.

La propuesta contempla contratos en firme de entre 12 y 35 años, con un anticipo mínimo equivalente al 40% del valor contractual calculado sobre un período de diez años. De esta manera, la transportista busca que los futuros cargadores aporten recursos para sostener la construcción antes de la puesta en marcha.

El esquema comercial será determinante para definir el tamaño y el ritmo de ejecución del proyecto. Si la demanda supera los 13 millones de metros cúbicos diarios iniciales, el gasoducto podría ampliarse por etapas, aunque esa posibilidad también dependerá de la disponibilidad de equipos de compresión.

Si se cumplen las condiciones previstas, TGN estima que la obra podría entrar en operación en abril de 2029, con un plazo de construcción cercano a los dos años desde el inicio de los trabajos.

El objetivo: reducir importaciones energéticas

La nueva infraestructura apunta a incrementar la capacidad de transporte del gas de Vaca Muerta hacia las regiones que necesitan abastecimiento adicional. El mayor volumen disponible permitiría atender la demanda industrial y de las centrales eléctricas, reducir el consumo de combustibles líquidos más caros y generar excedentes para exportar a países vecinos.

Según las estimaciones presentadas por la compañía, el proyecto podría contribuir a reducir las importaciones energéticas hasta en US$ 700 millones anuales. Ese ahorro potencial dependerá de cuánto gas nacional logre reemplazar efectivamente a los cargamentos de gas natural licuado (GNL) y a otros combustibles importados.

En paralelo, TGN impulsa la ampliación de la reversión del Gasoducto Norte, con una inversión estimada en US$ 700 millones. La iniciativa permitiría sumar hasta 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad y elevar el transporte en sentido norte de 15 a 29 millones de metros cúbicos diarios.

Ambos proyectos se complementan dentro de la estrategia para llevar el gas de la cuenca neuquina a nuevos mercados. Según el cronograma expuesto en el webinar, las licitaciones del gasoducto Manuel Belgrano y de las obras de reversión se coordinarían.

El desafío inmediato para TGN será transformar el interés potencial de los clientes en contratos firmes y asegurar los recursos necesarios. Sin esos compromisos, el gasoducto todavía no tiene garantizada su decisión final de inversión.

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