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Sábado 18 de Abril, Neuquén, Argentina
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Mega procesa aproximadamente el 40% del gas de la Cuenca Neuquina y se posiciona como el principal exportador de GLP

Impulsada por el shale neuquino, la compañía amplía capacidad y acelera inversiones para liderar el negocio de líquidos del gas.

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El crecimiento de Compañía Mega quedó atado al salto productivo de Vaca Muerta y ahora se traduce en una nueva fase de expansión con foco exportador. La empresa puso en marcha un nuevo tren de fraccionamiento en Bahía Blanca y avanza con un plan de inversiones por hasta US$ 650 millones para escalar su capacidad de procesamiento de líquidos del gas natural (NGLs).

La obra más reciente —ubicada en el polo petroquímico de Bahía Blanca— demandó unos US$ 250 millones y permite un aumento inmediato cercano al 20% en la producción, con potencial de expansión total de hasta el 50%. Con este salto, la compañía proyecta alcanzar un techo operativo de entre 7.000 y 7.200 toneladas diarias de NGLs, consolidando su rol como principal procesador y exportador del segmento en el país.

El crecimiento de Mega responde directamente a la mayor disponibilidad de gas rico en líquidos proveniente de Neuquén. Hoy la empresa procesa cerca del 40% del gas de la cuenca y opera un sistema integrado único: separación en Loma La Lata, transporte a través de un poliducto de 600 kilómetros y fraccionamiento final en Bahía Blanca. Esta infraestructura es clave para monetizar el shale, transformando el gas en productos de mayor valor como propano, butano y gasolina natural, mayormente destinados a exportación.

En ese contexto, la compañía —participada por YPF, Petrobras y Dow— se consolidó como un actor estratégico del midstream y un eslabón crítico para sostener el crecimiento de Vaca Muerta sin cuellos de botella en el manejo de líquidos.

La nueva etapa de expansión profundiza esa lógica. El plan 2023–2028 contempla inversiones por US$ 650 millones, de los cuales US$ 360 millones fueron presentados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El objetivo es ampliar la capacidad de separación, transporte y fraccionamiento para acompañar el crecimiento de la producción no convencional.

Las obras incluyen nuevas estaciones de rebombeo en Río Negro y La Pampa, además de ampliaciones en Neuquén y Bahía Blanca. En conjunto, permitirán incrementar la producción en alrededor de 27% y sumar más de 500.000 toneladas anuales de NGLs.

De ese volumen adicional, el 80% estará orientado a exportaciones, reforzando el perfil externo del negocio, mientras que el resto abastecerá principalmente a la industria petroquímica local con etano.

Impacto económico

El impacto económico también es significativo: la expansión podría generar hasta USD 200 millones adicionales en exportaciones anuales, en un contexto donde Argentina busca consolidar al sector energético como motor de ingreso de divisas.

Dentro de este esquema, Bahía Blanca se afianza como hub clave para la salida de líquidos del gas, articulando la producción de Neuquén con los mercados internacionales. La creciente riqueza del gas de Vaca Muerta —con mayor proporción de líquidos— obliga a ampliar la infraestructura para capturar ese valor y evitar restricciones operativas.

Con este despliegue, Mega no solo expande su propio negocio, sino que actúa como habilitador del desarrollo del shale argentino. Su capacidad para procesar, transportar y exportar líquidos del gas la posiciona en el centro de la nueva matriz energética, donde la escala, la infraestructura y la orientación exportadora marcan el ritmo del crecimiento.

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