El Gobierno nacional prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2027 la emergencia del sector eléctrico en generación, transporte y distribución de energía bajo jurisdicción federal. La medida fue oficializada este lunes mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 585/2026 y extiende el régimen excepcional que estaba vigente desde diciembre de 2023.
La decisión forma parte de la estrategia de la administración de Javier Milei para completar la reestructuración del sistema energético. El Ejecutivo sostiene que todavía persisten problemas técnicos, financieros y operativos que impiden dar por superada la emergencia.
Entre los principales objetivos de la prórroga figuran la normalización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), la recomposición de la cadena de pagos del sector, la continuidad de la reducción de subsidios y la ejecución de obras de infraestructura consideradas estratégicas.
En los fundamentos del decreto, el Gobierno advirtió que el sistema eléctrico continúa operando con márgenes de reserva ajustados, una red de transporte con limitaciones estructurales y equipamiento que requiere fuertes inversiones. También señaló que numerosas estaciones transformadoras funcionan con niveles de utilización superiores al 90% y que buena parte de las fallas en la distribución se registran en instalaciones con más de 25 años de antigüedad.
La prórroga también garantiza la continuidad del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) y de las actualizaciones de los precios estacionales de la energía, dos herramientas clave para avanzar con la recomposición tarifaria y reducir el peso de los subsidios sobre las cuentas públicas.
Otro de los argumentos del Ejecutivo es mantener alineada la política eléctrica con la emergencia vigente en el transporte y la distribución de gas natural, que también fue extendida hasta fines de 2027.
El Gobierno remarcó que ambos sectores están estrechamente vinculados, ya que el gas sigue siendo el principal combustible utilizado para la generación de electricidad.
Para provincias productoras de energía como Neuquén, donde Vaca Muerta concentra buena parte de las inversiones en gas natural, la continuidad del régimen busca aportar previsibilidad a los proyectos de infraestructura y evitar demoras en el proceso de normalización del sistema energético nacional.
Con esta decisión, el Gobierno ratificó que mantendrá el esquema de transición regulatoria durante los próximos dos años, con el objetivo de consolidar un mercado eléctrico con menor intervención estatal, tarifas más alineadas con los costos y mayores incentivos para la inversión privada.