Neuquén avanza con la licitación de 15 áreas hidrocarburíferas de Vaca Muerta y otras formaciones de la Cuenca Neuquina, en un proceso que busca incorporar nuevos operadores y atraer inversiones para la exploración y el desarrollo de bloques actualmente inactivos. Las ofertas se abrirán el próximo 19 de agosto en la sede de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la empresa provincial que impulsa la Ronda 1/2026, la primera convocatoria de este tipo en nueve años. Según fuentes oficiales, unas 15 empresas adquirieron los pliegos para participar del proceso, aunque no todas presentarán ofertas.
Entre las interesadas sobresalen las estadounidenses Continental Resources, del empresario Harold Hamm, y Brigham Exploration LLC, además de compañías argentinas que ya operan en Vaca Muerta y otras que buscan ingresar por primera vez.
El Gobierno provincial presentó la ronda durante una gira por Houston con el objetivo de captar inversiones internacionales. Desde la administración neuquina destacaron que el proceso despertó interés tanto de empresas con presencia en la formación como de nuevos jugadores, especialmente de Estados Unidos.
El esquema licitatorio establece un bono de acceso mínimo de US$ 500.000 y regalías que parten del 15%, con posibilidad de ofertar hasta el 18%. Las empresas adjudicatarias asumirán el riesgo y el financiamiento de la etapa exploratoria, mientras que GyP conservará una participación de entre el 10% y el 20% bajo la modalidad de carry, sin aportar capital durante esa fase.
La exploración podrá extenderse hasta ocho años, divididos en dos períodos de cuatro, y en caso de declararse la comercialidad de un descubrimiento, las compañías accederán a una concesión de explotación por hasta 35 años. Para la adjudicación, la provincia implementó un sistema de evaluación que pondera el compromiso de inversión, el porcentaje de participación para GyP, las regalías ofrecidas y el bono económico, con el objetivo de priorizar las propuestas de mayor desarrollo para cada bloque.
La intención del Gobierno neuquino es completar la evaluación de las ofertas y adjudicar las áreas antes de fin de año, en una apuesta por ampliar la actividad exploratoria y sumar nuevos actores al desarrollo de Vaca Muerta.
La nueva ronda de GyP no es un hecho aislado, sino parte de un movimiento más amplio de Neuquén para ordenar el mapa de concesiones y atraer capital hacia áreas con potencial todavía no desarrollado. La provincia busca que nuevas compañías ingresen a la actividad mientras los grandes operadores concentran sus esfuerzos en los bloques maduros de mayor productividad. Con esta licitación, Neuquén intenta repetir el proceso que permitió transformar Vaca Muerta en el principal polo hidrocarburífero del país: sumar inversión, incorporar tecnología y ampliar la cantidad de empresas participantes en la formación.