YPF pondrá en marcha en octubre en Neuquén el primer set de fractura hidráulica totalmente electrificado fuera de Estados Unidos, en un avance que promete transformar las operaciones en Vaca Muerta.
La iniciativa forma parte de un acuerdo estratégico con Halliburton para incorporar cuatro equipos de última generación, en uno de los contratos de servicios más relevantes de la compañía. El objetivo es mejorar la productividad, optimizar costos y reducir la huella ambiental en el desarrollo no convencional.
A diferencia de los sistemas tradicionales, los nuevos equipos reemplazan los motores diésel por tecnología eléctrica de alta potencia, lo que permite operaciones más eficientes, silenciosas y con menores emisiones. Además, incorporan automatización completa, con control en tiempo real desde centros de monitoreo remoto.
“En YPF seguimos dando pasos concretos para transformar nuestra operación. Firmamos un contrato estratégico a cinco años con Halliburton para incorporar cuatro sets de fractura”, afirmó Horacio Marín, CEO de la petrolera.
El directivo destacó además el impacto ambiental de la innovación: “Esto nos permite operaciones más silenciosas y una reducción directa en la intensidad de las emisiones de carbono en Vaca Muerta. Además, sumamos tecnología para automatizar el 100% de nuestras operaciones”.
La incorporación de estos equipos se da en un contexto de fuerte crecimiento de Vaca Muerta, donde la industria busca ganar competitividad a nivel global. En los últimos años, el sector avanzó en esquemas más eficientes, como el uso de sistemas dual fuel, y ahora da un paso más hacia la electrificación.
Desde el punto de vista operativo, la nueva tecnología permite trabajar con mayor precisión, completar más etapas en menos tiempo y ajustar cada proceso según las condiciones del subsuelo. Esto se traduce en mejores resultados productivos y un uso más eficiente de los recursos.
También mejora la seguridad, al reducir la intervención humana en zonas de riesgo, y disminuye la logística asociada al transporte de combustibles, con menos movimiento de camiones en los yacimientos. Con este avance, YPF posiciona a Vaca Muerta en la vanguardia tecnológica de la industria no convencional, alineando productividad y sustentabilidad en uno de los principales motores energéticos del país.