Para Andy Kusnetzoff, los movimientos que quedaron expuestos en PH: Podemos Hablar remiten a una parte de su vida que empezó en la infancia. En Perros de la calle habló de cómo convive con ellos y de las explicaciones que también debieron dar las personas de su entorno.
Según relató, tiene tics nerviosos desde los 10 años, con períodos en los que casi no aparecen. La charla radial se abrió cuando Cayetano le señaló su presencia cada vez más frecuente en videos y publicaciones. “Yo te juro que a todos les digo: estoy tratando de bajar de perfil. Todavía no lo logro”, respondió.
Las consultas, surgidas tras la emisión del cruce entre la China Ansa y Santi Maratea, también alcanzaron a una compañera de la radio. “Primero le quiero pedir disculpas a Cande Molfese”, expresó el conductor. Explicó el motivo: “Tuvimos una charla muy seria una vez y es la encargada de explicarle a la gente que yo no tomo cocaína ni nunca tomé. Y realmente no la está pasando bien”.
Molfese contó su propia experiencia con los mensajes: “Me pasé todo el fin de semana dando explicaciones. La gente me llama, me pregunta. Digo: ‘No, chicos, Andrés no consume cocaína’”. Andy Kusnetzoff también dirigió una aclaración a su familia y, en particular, a su madre: “Mamá, quedate tranquila, nunca probé la cocaína”.
El conductor recurrió al humor al responder a esas versiones: “Cuando dicen ´raquetazo´ es porque estoy jugando al tenis. Empecé de grande y es verdad”. En el mismo intercambio, señaló qué había detrás de los gestos que despertaron comentarios: “No me están ayudando los tics”.
Ante una consulta de Manu Viale, precisó desde cuándo convive con esos movimientos: “Son nerviosos. Tics tengo desde los 10 años”. También describió cómo varía su presencia a lo largo del tiempo: “Son épocas. Hay meses y casi años en los que no tengo nada, pero en general tengo muchos”.
La manifestación actual fue el detalle que Andy Kusnetzoff relacionó con la repercusión de las imágenes: “Ahora realmente no me está ayudando que sea la mandíbula. Tuve mucho con el cuello. La verdad que la mandíbula...”. El mensaje a su madre y el relato de sus tics llevaron la charla de los videos que circulaban a una parte de su historia personal.