La historia del cine tendrá una oportunidad de convertirse en objeto de colección. El próximo 3 de febrero de 2027, una subasta en Londres reunirá piezas emblemáticas de las películas de Stanley Kubrick, entre ellas el hacha que utilizó Jack Nicholson en El resplandor y el bebé estelar de 2001: Odisea del espacio.
La venta estará a cargo de la casa Bonhams e incluirá vestuario, elementos de producción, guiones anotados y objetos personales del director estadounidense, considerado uno de los realizadores más influyentes de la historia del cine. Antes de la subasta, las piezas serán exhibidas en Nueva York, Los Ángeles y París, según informó Smithsonian Magazine.
El hacha de Jack Nicholson, uno de los objetos más buscados de El resplandor
La pieza más reconocible para los fanáticos del terror es el hacha que Jack Nicholson empuña en una de las escenas más recordadas de El resplandor, la adaptación de la novela de Stephen King dirigida por Kubrick en 1980.
“Here's Johnny!” (¡Aquí está, Johnny!), grita Jack Torrance mientras destroza la puerta con el hacha en su persecución de Wendy, interpretada por Shelley Duvall. La secuencia se convirtió en una de las imágenes más icónicas del género y dejó una frase que trascendió la película.
El objeto, conservado en el archivo personal del cineasta, tiene una estimación de hasta 66.000 dólares. Aunque parece un arma convencional, fue fabricado con espuma recubierta de materiales metalizados e incorporaba dos pernos diseñados para romper bolsas de sangre artificial durante el rodaje.
La película también estará representada por las prendas azules que vestían las inquietantes gemelas Grady, cuya aparición en el hotel Overlook es otra de las escenas más recordadas del clásico.
El bebé estelar de 2001 podría superar el millón de dólares
Otra de las grandes atracciones será el bebé estelar de 2001: Odisea del espacio, la película de ciencia ficción que Kubrick estrenó en 1968 y que revolucionó la representación visual del espacio en el cine.
La figura, fabricada en fibra de vidrio y de aproximadamente 69 centímetros de altura, aparece en la secuencia final del largometraje. Su valor estimado podría alcanzar los 1,1 millones de dólares, una cifra que la ubica entre las piezas más valiosas de la colección.
El filme, reconocido por su innovadora puesta en escena, sus efectos visuales y su interpretación del futuro de la humanidad, continúa siendo una referencia para cineastas y espectadores casi seis décadas después de su estreno.
Guiones, vestuario y objetos personales de Stanley Kubrick
La subasta no se limitará a los objetos más famosos de sus películas. También incluirá piezas relacionadas con otros títulos fundamentales de su filmografía, como Espartaco, Barry Lyndon, Nacido para matar y Ojos bien cerrados.
Entre los artículos se ofrecerán una claqueta de rodaje, guiones con anotaciones manuscritas y una silla de director utilizada por Kubrick durante su carrera. El conjunto permitirá acercarse no solo a los resultados que llegaron a la pantalla, sino también a los procesos creativos detrás de sus producciones.
La colección incluye, además, un juego de ajedrez que perteneció al realizador. Kubrick era un apasionado de este juego y solía disputar partidas con integrantes de los elencos y de los equipos técnicos durante las pausas de filmación.
El legado de Kubrick, en manos de nuevos coleccionistas
La venta reunirá objetos que forman parte de la memoria visual de varias generaciones de espectadores. En el caso de El resplandor, el hacha y las prendas de las gemelas remiten a una película que sigue alimentando análisis, homenajes y referencias en la cultura popular.
Katharina Kubrick, hijastra del director, manifestó su deseo de que las piezas encuentren nuevos propietarios dispuestos a conservarlas y transmitirlas a futuras generaciones de amantes del cine.
La subasta del 3 de febrero de 2027 ofrecerá así una oportunidad para que coleccionistas e instituciones incorporen a sus archivos fragmentos materiales de una obra que dejó una huella profunda en la historia del séptimo arte.