Lali Espósito vivió una noche histórica en River Plate, pero el cierre del show terminó atravesado por una emoción que excedió su propia consagración. En su primera presentación como artista principal en el Monumental, la cantante decidió dedicarle un homenaje al Indio Solari, cuya muerte a los 77 años todavía sacude a la música argentina.
El tributo apareció sobre el final del espectáculo, cuando el estadio ya venía de una noche cargada de producción, invitados y una convocatoria enorme. Lejos de hacer una pausa solemne, Lali Espósito eligió integrar el recuerdo dentro de su propio universo musical, con una mezcla inesperada que sorprendió de inmediato al público.
La artista fusionó su canción “No me importa” con “Ji Ji Ji”, uno de los himnos más reconocibles del repertorio ricotero. Mientras sonaba ese cruce entre dos mundos, las pantallas gigantes proyectaron imágenes del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, generando una escena de fuerte impacto visual y emocional.
El Monumental respondió al instante. Miles de personas comenzaron a saltar y acompañar el homenaje como si el estadio se hubiera transformado, por unos minutos, en una ceremonia compartida entre generaciones. La postal reunió a fanáticos del pop, del rock nacional y de una figura que marcó como pocas a la cultura popular argentina.
En medio de esa reacción, Lali Espósito tomó la palabra y soltó una frase breve, pero cargada de sentido: “Gracias, Indio Solari, por tanto”. La ovación que siguió terminó de confirmar que el gesto había conectado con una sensibilidad colectiva, especialmente por lo reciente de la muerte del músico.
El momento también tuvo un valor simbólico por el vínculo previo entre ambos universos. Años atrás, el Indio Solari había tenido palabras de reconocimiento hacia Lali, algo que muchos seguidores recordaron en redes después del show. Por eso, el homenaje no se leyó solo como una despedida, sino también como una devolución afectiva.
Así, una noche que ya era clave en la carrera de Lali Espósito sumó una imagen destinada a quedar en la memoria de sus fans. En River, la cantante no solo celebró su propio presente: también abrió un espacio para despedir al Indio Solari con música, pantallas encendidas y un pogo que convirtió el homenaje en una escena imposible de separar de la emoción del estadio.