El mensaje de la familia del Indio Solari llegó en medio de una despedida atravesada por canciones, lágrimas y una multitud que empezó a acercarse desde muy temprano. Mientras miles de fanáticos aguardaban para ingresar al Polideportivo Gatica de Villa Domínico, el entorno del músico eligió hablarle directamente a ese público que lo acompañó durante décadas.
La jornada comenzó con un movimiento mayor al previsto. Aunque la apertura estaba programada para más tarde, la presencia de seguidores desde la noche anterior obligó a adelantar el ingreso a la capilla ardiente. Banderas, flores, aplausos y cánticos marcaron el clima de un adiós que rápidamente tomó una dimensión colectiva.
Desde la cuenta oficial de Indio Solari, sus familiares compartieron una primera imagen de lo que ocurría en el predio. “La despedida al Indio ya comenzó. Todo el mundo está peregrinando en paz hasta donde él espera y dejándole ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas”, expresaron, poniendo el foco en el respeto con el que se desarrollaba el homenaje.
La publicación también buscó llevar tranquilidad a quienes todavía permanecían en la fila. En un contexto de enorme convocatoria, la familia pidió paciencia y apeló al cuidado compartido: “Habrá tiempo para que nadie se quede sin adiós. Y mientras se espera y se camina, nos cuidamos entre todos, sin distinciones, como siempre lo hemos hecho y él esperaba de nosotros”.
Ese pedido tuvo un peso especial por la magnitud emocional que rodea la muerte del artista. Para muchos seguidores, despedir al Indio Solari no es solo acercarse a un velorio, sino participar de una ceremonia popular donde se mezclan la historia personal, la música y una identidad construida alrededor de sus canciones.
En las inmediaciones del Polideportivo Gatica también se instaló una pantalla gigante para que quienes esperan afuera puedan seguir parte de lo que ocurre dentro. La fila, extensa desde las primeras horas, refleja el impacto que generó la partida del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El comunicado cerró con una frase que los fanáticos reconocen como una marca afectiva del propio músico: “Graciosos y valientes”. En esa definición quedó resumido el espíritu de una despedida multitudinaria, donde el dolor por la muerte del Indio Solari convive con la necesidad de acompañarlo hasta el final.