Una situación durante una prueba de vestuario a solas en un hotel llevó a Griselda a tomar distancia de Axel, después de más de diez años de conocerlo. Así lo relató la exvestuarista en LAM, donde denunció públicamente que aquel encuentro traspasó sus límites personales y explicó por qué decidió dejar de trabajar con el cantante. Su testimonio también incluyó un reclamo por dinero y prendas que, según afirmó, no fueron devueltas.
Antes de describir el episodio, la especialista en imagen recordó la confianza que había existido entre ambos: "He trabajado con él y he tenido una relación muy linda, de muchos años, de más de diez años de conocerlo y en el último momento, bueno, fue una relación laboral. Siempre fue una relación directa. La realidad es que las que somos vestuaristas, los que trabajamos en imagen, no descansa nunca". Durante 2024, las entregas de ropa eran semanales y, según contó, el artista también le compartía cuestiones personales relacionadas con su divorcio.
Entre los asuntos que quedaron pendientes al terminar el vínculo, Griselda señaló una suma millonaria. "Hasta que sí me pasó, que es cuando yo decido, no solo, que no me devolvía las cosas y había mucha plata en juego, eran más o menos año 2024, 13, 14 millones de pesos. Y hoy, en 2026, sería más o menos 40 y pico millones de pesos", aseguró. Esa actualización corresponde a la estimación que hizo la entrevistada sobre el monto involucrado en su reclamo.
Sin embargo, al explicar por qué no quiso seguir entregándole vestuario a Axel, ubicó el motivo central en lo sucedido durante un encuentro: "En la última prueba de vestuario en la que estuvimos solos, la anteúltima, porque al otro día a las horas tuve que entregar a un vestuario y por suerte había gente, hubo algo que me incomodó y que me hizo salir de esa idealización que yo tenía de tantos años, de decir: 'Che, este tipo es correcto, es Celebra la vida, porque claro, cantó con el Papa'. O sea, me mandaba mensajes: 'Qué lindo, felicitaciones, fuiste mamá, qué linda que estás'. Y yo todo esto lo veía como algo más que te puede pasar con alguien que está laburando en tu ambiente. O sea, la típica de tener redes y que te manden un mensaje. Pero fue más allá, me sentí muy incómoda, dudé en contarlo. Una situación muy incómoda, muy incómoda y que traspasó los límites de mi persona y decidí no estar en contacto más de forma así de entregarle más vestuario".
Los mensajes y el reclamo que trasladó a sus abogados
La decisión de interrumpir el trabajo derivó en comunicaciones con la producción, según reconstruyó en la entrevista. "Luego, yo le empiezo a reclamar por escrito, les mando mail a su equipo, le digo: 'Esto es lo que se debe, te voy pasando, no sé qué, y necesito reunirme con ustedes para hablar, no quiero seguir más'. 'Ay, bueno, pero me avisás al último momento, que tenemos el rodaje la semana que viene', me responden. Y de la nada, un día, entre medio de todo eso, en un contexto, no quiero pensar mal, me manda un video que se llamaba El poder de los abrazos en YouTube. Y digo: '¿Qué tiene que ver?'", relató.
Consultada por Fede Flowers sobre el resultado de esas gestiones, la exvestuarista negó haber recibido dinero. "¿Llegó a pagarte algo o absolutamente nada?", preguntó el cronista. "Nada, nada. Me hacía alusión a temas personales míos y me dio que me estaba amedrentando", respondió. A continuación, explicó cuándo decidió cortar la comunicación directa: "Yo decidí bloquearlo, pero antes de eso sucedió que me mandó un mensaje muy poco cómodo y yo le dije: 'Bueno, lo paso a mi estudio de abogados', junio del 2025".
Al referirse al entorno de Axel, Griselda expresó una valoración personal y pidió que lo acompañaran: "Yo te puedo decir lo que yo veo. Es una persona que necesita ayuda, que es una persona que quizás, por lo que él ha contado en su momento, tuvo una historia familiar muy terrible y eso lo llevó a hacer las cosas que hace. Que hoy, el telepasillo que a mí me llega, hoy yo lo confirmo. Y creo que si tiene personas, amigos que lo quieren, un mánager, creo que lo tienen que acompañar, asesorar y con terapias muy fuertes porque me preocupa que tenga gente alrededor y que trabaje sobre todo con mujeres y que haya niños alrededor".
Finalmente, la entrevistada explicó qué esperaba después de hacer pública su experiencia: "No quiero que les pase lo mismo que a mí me pasó ese día en el hotel. No me coparía. Entonces, hoy yo pido que si hay alguien del otro lado que lo quiere de verdad, que le diga: 'Amigo, correte y te vamos a ayudar a salir adelante'. O sea, todos podemos arrancar de cero. Y también todos podemos pedir perdón. Yo todavía estoy esperando unas disculpas de Axel". Además del reclamo económico que dejó en manos de sus abogados, quedó planteado un pedido de respuesta personal por el episodio que, según su relato, terminó con la confianza de tantos años.