Benjamín Amadeo confesó que el nombre de su hijo menor terminó de definirse en uno de los momentos más emotivos para la familia: el día de su nacimiento. Aunque la idea de llamarlo Pacífico ya había aparecido durante el embarazo, fue dentro de la sala de parto donde el actor decidió respetar el deseo que la madre del bebé llevaba desde hacía tiempo.
La confirmación llegó cuando una persona del equipo médico se acercó para completar los datos correspondientes. “Estábamos en la sala de parto y viene siempre alguien con un formulario y pregunta a quién se espera. Y ahí fue como: ‘Sigamos el deseo de la madre, que lo llevó en el cuerpo’. Y dije: ‘Estamos esperando a Pacífico’”, reconstruyó sobre aquel instante definitivo.
El camino hasta esa elección había comenzado con una ocurrencia espontánea de Andes, la hija mayor de la pareja. La niña empezó a llamar Paco al bebé y el apodo despertó una asociación especial en su mamá. “Le decimos Paco. La hermanita le puso así cuando pintó y, un día, la mamá me dijo: ‘Che, me encanta Paco. Pero yo vengo con un nombre adentro que tiene que ver y es Pacífico’”, recordó.
Durante su conversación con Mario Pergolini en Otro día perdido, Benjamín Amadeo presentó a sus dos hijos y reveló la diferencia de edad que existe entre ellos. “Tengo dos hijos, una hija de 4 años que se llama Andes y un hijito que nació hace 6 meses que se llama Pacífico”, contó el actor, provocando una inmediata reacción del conductor.
Mario Pergolini se sorprendió ante los nombres elegidos y respondió con su habitual tono irónico: “Bueno, vos también te vengaste”. Sin abandonar el humor, agregó una particular predicción sobre el futuro del bebé: “Le van a hacer bullying, lo van a tener que defender, pero a las chicas les va a gustar”. Amadeo tomó los comentarios con naturalidad y continuó relatando la historia familiar.
Más allá de las bromas, Benjamín Amadeo dejó en claro que Pacífico no surgió como una decisión improvisada ni únicamente como una extensión del apodo Paco. El nombre tenía un significado íntimo para la madre y ya formaba parte de sus pensamientos antes del nacimiento. La intervención de Andes permitió que esa idea encontrara una conexión inesperada dentro de la familia.
La historia detrás del nombre terminó reuniendo las elecciones de las tres personas que esperaban al bebé. La hermana mayor aportó el apodo, la mamá expresó el deseo de llamarlo Pacífico y el actor tomó la decisión final en la sala de parto. Seis meses después de su nacimiento, todos continúan diciéndole Paco, la primera palabra que dio origen a una elección profundamente familiar.