Candela Arizaga permanece internada en el Hospital Pirovano después del episodio que involucró a Facundo Moyano, pero su evolución sería favorable. La modelo está lúcida, recibe suero y se encuentra “recuperándose de un shock”, mientras los médicos evalúan otorgarle el alta durante las próximas horas.
La joven, de 23 años, fue trasladada al centro de salud en la madrugada del martes. Dos llamados al 911 habían alertado sobre la presencia de una mujer semidesnuda en la zona de avenida Virrey Vértiz y Sucre, presuntamente bajo los efectos de sustancias, lo que motivó la intervención del SAME y de la Policía.
Diego Storto, abogado de Candela Arizaga, pudo ingresar al hospital y conversar brevemente con ella. “Físicamente la noté bien”, aseguró después del encuentro. El letrado explicó que permanece con suero y que “está reponiéndose de un shock” tras haber atravesado una noche que definió como “demasiado brava y grave”.
Respecto de su estado general, el representante legal indicó que se encuentra “bien, lúcida”. En este momento está acompañada por una amiga y espera la llegada de sus familiares, quienes viajarían desde Rosario para permanecer a su lado durante las horas posteriores al episodio.
El impacto emocional continúa siendo uno de los aspectos observados durante su recuperación. Storto afirmó que “anímicamente se está recuperando” y transmitió tranquilidad sobre el tiempo que podría permanecer hospitalizada. Según la información que recibió, “no va a quedar internada mucho más”, por lo que el alta podría concretarse próximamente.
Ante las consultas sobre posibles marcas físicas, el abogado aclaró que “no tiene lesiones en su rostro”. Tampoco brindó detalles acerca de un eventual consumo de sustancias ni sobre las declaraciones que la joven habría realizado ante la Policía, ya que explicó que todavía no abordaron cuestiones vinculadas directamente con la investigación.
Candela Arizaga solo mantuvo un contacto inicial con su representante para conocer su situación después de una noche de fuerte conmoción. “Hablé tres minutos sin preguntas técnicas, me aseguré de que estuviera bien y la puse en situación”, explicó Storto. Su prioridad, por ahora, es que termine de recuperarse antes de avanzar con los aspectos judiciales del caso.