El comienzo del Mundial 2026 trajo una inesperada controversia que volvió a colocar a Diego Maradona en el centro de la escena. Una empresa vinculada a apuestas deportivas lanzó una campaña publicitaria utilizando una recreación digital del ídolo argentino realizada mediante inteligencia artificial, lo que despertó una fuerte reacción en redes sociales y entre sus seguidores.
La utilización de la imagen de Diego Maradona generó indignación entre fanáticos que sostienen que el exfutbolista jamás habría respaldado plataformas de apuestas. Para muchos, la aparición del Diez en este tipo de campañas contradice los valores que históricamente defendió y representa una falta de respeto a su memoria.
El rechazo no solo se vinculó a la figura del campeón del mundo, sino también al crecimiento de la ludopatía entre adolescentes y jóvenes. Especialistas y familias vienen advirtiendo sobre el avance del juego online en Argentina, una problemática que se intensificó en los últimos años y que preocupa cada vez más.
En medio de la controversia, el abogado Fernando Burlando salió a aclarar cómo se autorizó el uso comercial de la imagen del astro. El letrado, que representa a Dalma Maradona y Gianinna Maradona, confirmó que la empresa obtuvo el permiso correspondiente para utilizar la figura del exjugador.
"Obviamente está prestada la conformidad para que utilicen la imagen de Diego", explicó Fernando Burlando, dejando en claro que la campaña cuenta con respaldo legal. Sus declaraciones cambiaron parte del eje de la discusión pública, que comenzó a centrarse en quiénes tomaron la decisión.
El abogado también reveló que existieron diferencias entre los herederos. "No todos los hijos estaban de acuerdo, pero la decisión se maneja de manera muy democrática", afirmó. Según explicó, la postura mayoritaria terminó definiendo el rumbo sobre la explotación comercial del legado de Diego Maradona.
Actualmente, los herederos directos del exfutbolista son Dalma Maradona, Gianinna Maradona, Diego Junior, Jana Maradona y Dieguito Fernando, este último representado legalmente por su madre, Verónica Ojeda. Tras diversos procesos judiciales, son ellos quienes administran conjuntamente los derechos de imagen y marca del ídolo.
La situación reabre un debate ético sobre los límites del uso de la inteligencia artificial y la comercialización de figuras fallecidas. Mientras continúa la discusión, el nombre de Diego Maradona vuelve a generar emociones encontradas entre quienes defienden su legado y quienes cuestionan determinadas decisiones comerciales.