Antes de empezar a ganar lugar dentro de Gran Hermano, Franco Zunino ya había probado otra clase de escenario. Mucho antes del encierro, las galas y la exposición diaria del reality, el participante tuvo un paso por la noche de Gualeguaychú que ahora volvió a quedar bajo la lupa tras la difusión de un video de esa etapa.
El dato sacó a la luz una faceta poco conocida de su recorrido previo a la casa. Según trascendió, Franco Zunino trabajó como stripper en shows nocturnos y se movía en ese ambiente con un apodo que también reapareció junto con las imágenes: El Príncipe o Principito, un nombre que terminó alimentando todavía más la curiosidad alrededor de su historia.
Quien aportó parte de ese contexto fue Osky, señalado como la persona que lo acercó a ese circuito. Al recordar cómo fue el primer contacto con él, contó: “Nos conocimos, lo invité. Fue un chico amoroso. Grababa TikToks, era ingenioso, ocurrente y muy bonito”, una descripción que no solo lo ubica en ese momento de su vida, sino que también anticipa rasgos que hoy se ven en pantalla.
En esa misma línea, Osky profundizó sobre la impresión que le había generado desde el inicio. “Muy bonito. El principito le decía yo. Noté que era un chico que quería trascender en lo que hiciera y conseguir lo que está consiguiendo”, afirmó, dejando entrever que detrás de esa experiencia nocturna también había una ambición más amplia por hacerse un lugar y crecer en cualquier ámbito donde se moviera.
El lugar con el que quedó asociado ese pasado es El Ángel de Gualeguaychú, un espacio con larga trayectoria dentro de la noche entrerriana. Sobre ese sitio, también hubo una reivindicación clara: "Ha sido visitado por celebridades, famosos, conocidos, deportistas, periodistas. Tiene una historia de 33 años. El lugar es icónico, estamos felices de pertenecer a este lugar", remarcaron al poner en valor la historia del local.
La aparición de este material suma una nueva capa al perfil de Franco Zunino dentro del reality. Hasta ahora, su figura venía creciendo más por el juego y por la atención que empezó a despertar entre los seguidores del programa. Pero este antecedente le agrega un costado inesperado, ligado a un pasado que lo conecta con la exposición desde otro lugar.
En Gran Hermano, donde cada detalle previo se transforma en tema de conversación, esta revelación no pasa inadvertida. No solo porque rompe con la imagen más reciente del participante, sino porque ayuda a entender que su relación con la cámara, la puesta en escena y el impacto visual no empezó precisamente dentro de la casa.
Así, el video filtrado no solo expone una etapa desconocida de Franco Zunino, sino que también reordena la mirada sobre su recorrido. Antes de convertirse en jugador de reality, ya había construido una presencia propia en otro tipo de escenario. Y ahora, con ese pasado de vuelta en circulación, su nombre suma un nuevo foco de atención.