Guido Süller volvió a quedar en el centro de la escena tras confirmar su casamiento con Hernán Sanabria, un joven jujeño de 22 años con quien mantiene una relación desde hace tiempo. La ceremonia se realizó en Búzios, Brasil, en un entorno íntimo que no pasó desapercibido.
El anuncio lo hizo el propio Guido Süller a través de sus redes sociales, donde anticipó que recibiría la “bendición” de un juez de paz en el resort donde se encontraba alojado. La noticia generó sorpresa, especialmente por la diferencia de edad entre ambos.
La historia entre Guido Süller y Hernán Sanabria comenzó en 2024, luego de la separación del mediático de Tomasito Süller en 2021. Recién este año, tras obtener los papeles de divorcio, el camino quedó libre para formalizar esta nueva relación.
La ceremonia se llevó a cabo en el patio interno del hotel, con un clima relajado pero emotivo. Ambos vistieron de blanco y protagonizaron un momento que rápidamente se viralizó en redes sociales.
En uno de los videos difundidos, el juez de paz realizó la tradicional pregunta: “¿Es de libre y espontánea voluntad que recibís a Hernán como tu legítimo esposo para amarlo y respetarlo por toda tu vida? ¿Aceptas?”. Sin dudarlo, Guido Süller respondió: “Acepto”.
Luego fue el turno de Hernán Sanabria, quien también afirmó: “Acepto”. Tras el intercambio de anillos, la pareja decidió continuar la celebración en la playa, donde compartieron imágenes de su felicidad.
Pero eso no fue lo único que llamó la atención. En “Ángel responde”, el programa de Ángel de Brito en Bondi Live, Guido Süller recordó una curiosa iniciativa con la que supo ganar dinero y generar repercusión.
“Yo realizaba un sorteo con mis seguidores. Participaban por una merienda conmigo, en mi casa del lago”, contó entre risas. Ante la reacción de Ángel de Brito, que bromeó: “En un momento te denunciaron por las meriendas... ¡cobrabas para participar!”, el mediático fue contundente: “¿Por qué me iban a denunciar? Yo cobraba porque era una rifa”.
Finalmente, Guido Süller explicó que el formato era un éxito: “Cobraba 10 mil pesos cada rifa. Y los que ganaban compartían la merienda conmigo. Era un meet & greet conmigo... como hacen las grandes estrellas”, cerró, fiel a su estilo.