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Las fotos de Viru, la mujer que se convirtió en el gran amor del Indio Solari

Virginia Mones Ruiz acompañó al Indio Solari durante décadas y mantuvo una vida lejos del ruido.

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Domingo, 07 de junio de 2026 a las 17:24
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Entre los homenajes, las canciones compartidas y el impacto por la muerte del Indio Solari, un nombre volvió a aparecer con fuerza en la intimidad de su historia. Se trata de Virginia Mones Ruiz, la mujer que fue su compañera durante más de 40 años. Para los fanáticos, ella siempre fue “Viru”, una presencia silenciosa pero central en su vida.

La historia de Virginia Mones Ruiz no estuvo marcada por la exposición ni por el deseo de ocupar un lugar público. Mientras el músico construía una figura enorme dentro del rock argentino, ella eligió moverse en un plano mucho más reservado. Esa distancia con los medios también formó parte del universo privado que el Indio Solari protegió durante décadas.

El vínculo comenzó en 1981, cuando Los Redondos todavía estaban en sus primeros años y todo lo que vendría después parecía imposible de dimensionar. Desde entonces, la pareja atravesó distintas etapas, cambios de vida y el crecimiento de una figura que se transformó en mito popular. Sin embargo, hacia afuera, mantuvieron una regla clara: preservar la intimidad.

Fruto de esa relación nació Bruno Solari, el único hijo del músico, en el año 2000. La llegada de Bruno reforzó todavía más el costado familiar de una vida que, pese al fervor que despertaba el artista, se sostuvo lejos del espectáculo mediático. En ese mundo privado, Virginia Mones Ruiz ocupó un lugar decisivo.

Durante los últimos años, cuando el Parkinson fue alejando al Indio Solari de los escenarios y de las apariciones públicas, Viru también fue uno de sus grandes apoyos cotidianos. Juntos vivieron en Parque Leloir, en una casa rodeada de árboles y lejos del ruido, donde el músico encontró un refugio para trabajar, descansar y sostener su rutina familiar.

Aunque habló muy poco de su relación, una vez dejó una frase que hoy vuelve a leerse con otro peso. “Nos conocimos promediando el verano del año ’81. Años después, cuando escuché por primera vez Me quedo contigo, por Los Chunguitos, encontré las palabras que describían mi amor. Hoy, 40 años después, lo siguen haciendo”, escribió, en una declaración que emocionó a los seguidores del cantante.

Por eso, detrás de la figura inmensa del Indio Solari, también queda la historia de una mujer que no necesitó flashes para ocupar un lugar fundamental. En la despedida del músico, el nombre de Viru reaparece como parte de ese costado menos visible: el de una vida compartida, sostenida durante décadas y resguardada hasta el final.

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