Detrás de las risas y los personajes, hubo momentos que no fueron tan livianos. Gladys Florimonte volvió sobre una etapa muy popular de su carrera y dejó al descubierto una experiencia inesperada: el trato que recibía de los chicos cuando le tocaba ocupar el rol de villana en el universo de Panam.
La actriz repasó ese recorrido en una entrevista donde mezcló anécdotas, recuerdos y algunas situaciones que, con el tiempo, tomó con humor. Pero en su momento, según contó, no dejaban de sorprenderla por la intensidad de las reacciones del público infantil.
Antes de llegar a ese personaje, Gladys Florimonte recordó cómo fue construyendo sus creaciones más reconocidas. “Yo no sabía nada de patinar y le engañé al productor”, contó sobre uno de sus primeros desafíos en televisión, en una etapa donde tuvo que improvisar para sostenerse en escena.
Esa lógica de inventar desde la necesidad también estuvo presente en el nacimiento de uno de sus personajes más populares. “Le digo 'Che Chato', ¿y si hacemos un personaje? No hablaba y así surgió Zulma”. La idea terminó creciendo y se convirtió en una de las figuras más recordadas de su carrera.
Sin embargo, el paso por el programa infantil tuvo otro tipo de impacto. Cuando se puso en la piel de la antagonista, la respuesta del público fue mucho más directa de lo que imaginaba. “Me escupían y me tiraban botellas de agua. Los chicos eran terribles”.
Lejos de tomarlo como algo personal, Gladys Florimonte entendió que esa reacción tenía que ver con la construcción del personaje. Su rol generaba rechazo y eso se trasladaba de forma espontánea a las funciones, donde los chicos expresaban lo que sentían sin filtro.
“Panam te lo puede decir... yo los hacía enojar. Yo a los chicos los quiero mucho, pero los hago enojar”, explicó, reconociendo que ese efecto formaba parte del juego que proponía arriba del escenario.
Con el tiempo, esa experiencia quedó como una anécdota más dentro de su carrera. Entre risas y recuerdos, Gladys Florimonte dejó ver el detrás de escena de un personaje que logró lo que buscaba: generar una reacción fuerte, incluso cuando eso implicaba atravesar momentos incómodos frente al público.