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Julián Serrano sufrió un robo violento y contó el momento crítico que vivió

Julián Serrano contó cómo fue el robo violento que sufrió en Parque Patricios y el momento crítico que vivió.

Domingo, 29 de marzo de 2026 a las 19:54
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Julián Serrano iba en auto rumbo a un partido con amigos, una salida más dentro de una rutina bastante común, hasta que una maniobra violenta en plena calle transformó ese trayecto en una escena de tensión que todavía le cuesta sacarse de encima. El influencer decidió contarlo en primera persona y reconstruyó minuto a minuto cómo fue el robo que sufrió en Parque Patricios.

La secuencia empezó, según explicó, por una decisión bastante simple. "Mis amigos como son medio ratones están buscando todo el tiempo dónde pagar un poco menos. Y había tocado para ir a jugar en Parque Patricios, como a 45 minutos en auto y voy porque tenía ganas de jugar", relató, al poner en contexto por qué había terminado manejando por esa zona.

Todo cambió cuando quedó frenado en la calle y empezó a registrar movimientos que le despertaron desconfianza. En medio de esa situación, el ataque fue directo y sin margen para reaccionar. "Me rompieron el vidrio del auto y me robaron el celular", resumió Julián Serrano, al describir el primer impacto de un episodio que escaló en segundos.

Después, detalló con más precisión lo que pasó en ese momento crítico. "Vi a dos pibes y después de dar una vuelta me reventaron el vidrio y me dijo: dame el celular o te mato. Se lo di porque no sabían cuántos eran y no querían que me den un puntazo. El pibe se fue corriendo, lo esperaba uno en moto y estaba muy nervioso, entró medio en pánico. Primerizo el chorro, yo estaba resignado", contó, dejando ver que su única prioridad fue evitar que la situación se volviera todavía más peligrosa.

Con el robo consumado, el problema no terminó ahí. Sin el teléfono encima, Julián Serrano se quedó también sin GPS y sin una herramienta básica para volver a ubicarse. El shock del momento se mezcló con la desorientación y con la bronca de tener que seguir manejando después de una situación tan violenta.

Fue entonces cuando apareció una ayuda inesperada en medio del desconcierto. "Después no tenía GPS para volverme y me estaba desviando. Le pregunté a un señor de un taxi y le dije que si iba a una dirección y yo lo seguía atrás y le pagaba el viaje. Emprendimos la aventura donde yo lo iba escoltando. Bajé, le pagué y me orienté para mi casa. Al final no pasó a mayores y no tenía astillas en el ojo del vidrio. Igual muy frustrante, tengo una bronca que no se dan una idea", relató.

Ese detalle terminó siendo clave para que pudiera regresar a su casa sin sumar otro problema encima. Más allá del susto, Julián Serrano destacó que no sufrió heridas graves, algo que en un episodio de estas características nunca puede darse por descontado. De hecho, el impacto del vidrio roto lo obligó a prestar atención incluso a la posibilidad de haber tenido lesiones en los ojos.

Lo que quedó después fue una mezcla bastante nítida entre alivio y furia. Alivio por haber salido físicamente ileso de una amenaza directa, y furia por la impotencia de quedar expuesto a un robo tan violento en plena calle. Por eso decidió contarlo: no solo para descargar la bronca, sino también para mostrar cómo una situación cotidiana puede quebrarse en segundos y volverse un momento límite.

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