El comentario de Kennys Palacios contra Dillom llevó la discusión sobre los exparticipantes de Gran Hermano hacia otro terreno: la trayectoria del músico. Después de que el estilista pusiera en duda su popularidad, los seguidores del cantante salieron a defenderlo. La respuesta en X terminó colocando los premios y los escenarios del artista en el centro del cruce.
El origen estuvo en una entrevista en Todo Pasa, por Urbana Play, donde Dillom habló de las fiestas en las que coincide con figuras del reality. Su planteo separó el trabajo artístico de la notoriedad televisiva: “Me da bronca verlos en una fiesta en el mismo VIP que yo. Yo digo: 'esa gente no se merece estar acá conmigo. Yo hice arte'”. Después agregó: “Me molesta estar en el mismo estatus que ellos”.
El mensaje que había disparado esa defensa fue el que Kennys Palacios publicó en su cuenta de X. Para contestarle, recurrió a una alusión a Lali Espósito: “¿Y este quién es? ¿El telonero de Lali? ¿Quién lo conoce, amor?”.
Pero no fue todo, ya que insistió con ánimo de ningunear al cantante: "Bueno, mi vida, si no querés estar con nosotros, que somos más celebridades que vos, comprate un boliche y hacé tu propia fiesta. 👻 No me conozco ni un tema tuyo, amor. Y ya que estamos, te pregunto: ¿cuántos discos vendiste? ¿Cuántos premios tenés? ¿Cuántos MTV tenés? ¿Cuántos Gardel tenés?".
Los seguidores de Dillom cuestionaron la chicana del estilista con un repaso de su carrera. Mencionaron un MTV Europe Music Award, dos Premios Gardel y nominaciones a los Latin Grammys. También recordaron sus presentaciones multitudinarias en Ferro y el Movistar Arena, junto con el show propio en Vélez, para rechazar que su reconocimiento pudiera reducirse a una aparición junto a otra artista.
La pregunta de Kennys Palacios terminó recibiendo una respuesta que los seguidores del músico construyeron con datos de su carrera. Lo que buscó ser una forma de restarle importancia dio pie a una enumeración pública de reconocimientos y convocatorias. El ninguneo convirtió esa trayectoria en el tema central de una discusión que había empezado por compartir un espacio en una fiesta.