La ex participante de Gran Hermano, Luciana Martínez, reapareció públicamente luego del escándalo que la tuvo en el centro de la escena y conmovió al contar su versión de los hechos. La joven estuvo como invitada en A la Barbarossa, donde relató con angustia lo que vivió tras ser detenida por una acusación de hurto a un turista estadounidense.
Durante la entrevista, Luciana Martínez negó rotundamente las versiones que la vinculan con la modalidad delictiva conocida como “viuda negra” y apuntó contra el accionar del hombre. Entre lágrimas, expresó: “Estaba muy angustiada y triste. Sentí miedo todo el tiempo”, dejando en evidencia el impacto emocional que le generó la situación.
En su relato, explicó que todo comenzó en un evento en un bar de Palermo, al que asistió junto a una amiga y su representante, Cristian Wagner. Allí conocieron a un turista estadounidense que se sumó al grupo y los invitó a continuar la noche en otro lugar. “Soy bastante dada y capaz eso tengo que mejorar”, reflexionó.
Según detalló, la comunicación con el hombre era limitada debido a la barrera idiomática, pero aun así compartieron bebidas y continuaron juntos hasta altas horas de la madrugada. “Nos invitó unos tragos. Decidimos bajar. Quedamos ahí hasta que termina la noche”, explicó sobre el inicio del vínculo.
Más adelante, la situación comenzó a tornarse extraña. Luciana Martínez aseguró que el turista ofreció drogas, aunque remarcó que ni ella ni su entorno consumieron. “Había algo que no me cerraba”, afirmó, al tiempo que recordó que el hombre comenzó a comportarse de manera errática producto del alcohol y las sustancias.
El momento más tenso ocurrió ya en el hotel, cuando la situación escaló a un episodio de violencia. “En eso que me empieza a tocar la ropa, se da cuenta que no soy una chica cis. Él empieza a mostrar una forma más desde el enojo. Me agarra de los brazos”, relató con crudeza sobre el cambio de actitud del turista.
En medio del conflicto, la joven intentó escapar mientras el hombre también agredía a su amigo. “Ahí es donde le grito a mi amigo que me quiero ir”, recordó. Luego, explicó que le pidió que se retirara del lugar para intentar calmar la situación: “Si él se quedaba toda esta guerra iba a seguir”.
Finalmente, Luciana Martínez cerró su testimonio con una frase que resume el drama vivido: “Sentí miedo todo el tiempo, pero en ese estado no sabés cómo reaccionar”. A pesar de las dudas que aún rodean el caso, su relato volvió a poner el foco en una noche que terminó de la peor manera.