El deseo de ser mamá llevó a María Becerra a atravesar un camino mucho más doloroso de lo que hasta ahora se sabía. La cantante reveló que perdió cuatro embarazos entre 2023 y 2025 y contó que esas experiencias le dejaron una advertencia médica que cambió para siempre sus planes familiares.
La confesión apareció durante un podcast en Miami, donde María Becerra explicó que no fueron dos las pérdidas que sufrió, como había contado antes, sino cuatro. La primera ocurrió en 2023 y estuvo relacionada con un embarazo ectópico, una situación de enorme riesgo para su salud: “Quedé embarazada, pero no en el útero, sino en otro lugar del cuerpo. Es un embarazo malo, el bebé no puede crecer ni nacer ahí. Está mal ubicado y nunca se puede llevar a cabo porque explota”.
A partir de ese episodio, la artista empezó a atravesar una sucesión de situaciones críticas. Una de ellas tuvo consecuencias físicas muy graves y la obligó a recibir atención médica de urgencia. “Se me reventó una trompa y tuve una hemorragia. Mucha sangre adentro del cuerpo”, contó, al recordar el impacto de aquel cuadro.
El relato se volvió todavía más fuerte cuando María Becerra habló del episodio más reciente, ocurrido en 2025. Según explicó, esa pérdida la dejó inconsciente y convulsionando, en un estado que encendió todas las alarmas para su entorno. “El último fue el que casi me mata”, reconoció, dejando sin palabras a quienes la escuchaban.
En ese momento, la rapidez de J Rei, su pareja, fue clave para que los médicos pudieran intervenir. La situación era tan delicada que el pronóstico inicial para la familia fue estremecedor: “Vamos a hacer lo posible, pero es posible que ella no sobreviva”. Esa frase marcó la dimensión real del riesgo que atravesó la cantante.
Después de esas cuatro pérdidas, los profesionales le hicieron una advertencia directa. La cantante reveló que no puede volver a intentar un embarazo sin poner en peligro su vida: “No puedo tener bebés de manera natural. Ya me dijeron que no puedo, porque ponen en riesgo mi vida”. El diagnóstico dejó una secuela emocional y física que todavía procesa.
Aun así, María Becerra aclaró que no resigna por completo su deseo de formar una familia. Con acompañamiento médico y tratamientos de fertilidad, la posibilidad sigue abierta, aunque de otra manera: “Podemos tener una familia, pero no de manera natural”. Entre el dolor, el miedo y la esperanza, la artista eligió contar una parte íntima de su historia para mostrar el costo que tuvo ese sueño.