La recuperación que Mirtha Legrand continuaba en su casa tuvo una complicación que motivó su regreso al Sanatorio Mater Dei. Este viernes 18 de septiembre, la conductora de 99 años volvió al establecimiento porteño, apenas cinco días después de haber recibido el alta, y quedó bajo atención médica mientras se define cómo seguirá su tratamiento.
La Agencia Noticias Argentinas informó que “entró por guardia” y permanece en “evaluación”. Según las primeras informaciones, su estado habría “empeorado a causa de una recaída gripal”. Esa descripción todavía debe ser ampliada por un comunicado oficial que permita conocer el alcance de la complicación y si necesitará permanecer hospitalizada durante los próximos días.
Hasta el momento, no se precisó cuánto tiempo demandará esta nueva atención. El ingreso y la valoración del equipo profesional son los datos conocidos, mientras se aguardan novedades del sanatorio o de su familia. Por eso, todavía está pendiente determinar si se trata de una instancia de control en guardia o del comienzo de otra estadía prolongada.
El antecedente inmediato se remonta al lunes 7 de septiembre, cuando Mirtha Legrand debió ser hospitalizada por un "cuadro respiratorio bronquial". Antes de ese ingreso se había ausentado de sus habituales emisiones televisivas. Aquella internación se extendió hasta el domingo 13 y tuvo un seguimiento comunicado mediante partes médicos del establecimiento donde ahora volvió a ser atendida.
Durante esos días, los informes firmados por el director médico, Enrique Echague, indicaron que permanecía en una habitación común y recibía antibióticos. La respuesta favorable al esquema indicado y la estabilidad del cuadro permitieron que los profesionales autorizaran su salida. Esos datos corresponden a la internación anterior y no describen necesariamente las condiciones de su atención actual.
Tras recibir el alta, la conductora había regresado a su domicilio para completar la recuperación acompañada por sus familiares. Sin embargo, la nueva complicación interrumpió ese proceso y su entorno volvió a trasladarla al Mater Dei. El corto intervalo entre ambas visitas al sanatorio es uno de los aspectos que genera preocupación alrededor de su salud.
Para Mirtha Legrand, la mejoría que había permitido dejar la clínica dio paso a una nueva etapa de seguimiento médico. El próximo parte será clave para establecer cómo se encuentra después del reingreso y qué indicaciones deberá cumplir. La decisión sobre su permanencia dependerá de esa evaluación, después de una semana en la que había podido retomar la recuperación en su casa.