La copa ubicada frente al confesionario cambió de manos en cuestión de segundos. Un hombre vestido de negro y con el rostro cubierto ingresó a Gran Hermano durante el Congelados, recorrió la vivienda y tomó el trofeo. Las cinco finalistas siguieron la escena sin conocer quién estaba detrás de la máscara.
El recorrido se habilitó después de que Tomy atendiera el teléfono. El visitante llevaba una valija que dejó dentro de la casa con una condición: no podrá ser abierta ni tocada hasta la instancia final. Mientras avanzaba por los diferentes ambientes, mantuvo oculta su identidad y prolongó el misterio alrededor de su misión.
Una vez terminada la puesta en escena, el enmascarado se descubrió y confirmó que era Tato Algorta, ganador de una edición anterior de Gran Hermano. Antes de dirigirse individualmente a las participantes, explicó qué lo había llevado a regresar: "Vine a darles un mensajito en esta casa que es tan importante, que me cambió la vida. Sé que deben estar con un montón de nervios, pensando qué pasará cuando salgan de la casa, pero lo único que les digo es que disfruten. Es hermoso. Van a salir y van a querer volver. Están sin celular, tranquilos, sin problemas. Esto es hermoso. Esta casa es sanadora".
Las primeras devoluciones estuvieron destinadas a Sol Abraham y Luana Fernández. "Sol, lo diste todo. Jugadoraza, la rompiste, no paraste de jugar, siempre fuiste al frente,te arriesgaste. Disfrutá", expresó Tato Algorta. Después agregó: "Luana, una genia. Fuiste al frente, súper auténtica, te la bancaste, te guiaste por lo que sentiste. Tuviste al principio ese D.A.R. que fue súper loco, pero seguiste al frente".
Al detenerse frente a Yipio Pintos, el exparticipante reconoció los cambios que atravesó durante la competencia y la alentó para encarar la definición. "Yipio, tuviste tus momentos arriba, fuiste irregular, gran jugadora. Lo diste todo. A meterle, que no queda nada".
Charlotte Caniggia también recibió un mensaje relacionado con su ingreso posterior y las situaciones que protagonizó dentro de la casa. "Charlotte, entraste un poco más tarde, pero fuiste un personajón. Tuviste tus cruces con Sol. Es hora de darle ese toque final", le manifestó el antiguo campeón.
La última dedicatoria fue para Yanina Silly, a quien reconoció por el entretenimiento que brindó durante su participación. "Zilly, show puro. Sos una genia, divertida, estás todo el tiempo dando show. Te permitiste ciertas cosas. Disfrutá de esta experiencia. Es hermoso el mensaje que estás dando al darte esta oportunidad en este momento".
La visita de Tato Algorta dejó dos elementos que volverán a cobrar importancia en la definición de Gran Hermano: la copa retirada de su lugar y la valija cerrada. Su contenido permanecerá en secreto hasta los últimos días, cuando las cinco jugadoras descubran qué nueva intervención preparó el reality para acompañar el cierre de la competencia.