El Turco García habría estado mucho más cerca de Gran Hermano de lo que Mariela Prieto imaginaba durante su aislamiento. Una exparticipante aseguró que el exfutbolista acompañaba a las amigas de su esposa hasta las galas, pero evitaba ingresar al estudio. Su comportamiento despertó interrogantes porque tampoco apareció cuando ella fue eliminada.
Antes de abandonar la casa, Mariela Prieto daba por descontado que su marido estaría aguardando para recibirla. Cuando Santiago del Moro le preguntó si esperaba reencontrarse con él, respondió: "Claro que sí, ¿Cómo no lo voy a esperar si es mi marido? Es el hombre que me acompaña hace 30 años". Sin embargo, esa escena finalmente no ocurrió.
La distancia pública se produjo en medio de las repercusiones generadas por los bailes que la participante compartió con Emanuel Di Gioia. Durante una visita del Turco García al segmento Congelados, algunos de sus comentarios fueron interpretados como indirectas sobre ese vínculo. Ella, todavía aislada, no llegó a comprender completamente qué estaba sucediendo afuera.
La revelación que modificó la lectura de aquellas semanas llegó por medio de Cinzia, quien aseguró haberse cruzado con el exfutbolista. "Venía a todas las galas, dejaba a todas las amigas de Mariela, esperaba en el estacionamiento escondido en el auto. Mi teoría es que no quiere quedar como cornudo. Yo lo saludé", relató. Su última afirmación fue presentada como una interpretación personal y no como una explicación confirmada por el Turco García.
Según ese testimonio, el marido de la participante no se había desentendido de su recorrido dentro de Gran Hermano. Por el contrario, habría seguido las emisiones desde las inmediaciones del estudio, aunque sin exponerse frente a las cámaras. La contradicción entre esa presencia silenciosa y su ausencia durante la eliminación alimentó aún más las dudas.
Ya fuera de Gran Hermano, Mariela Prieto rechazó las versiones sobre un acercamiento sentimental con Emanuel. "Yo bailé con Ema y lo volvería a hacer. Son sólo bailes. Quiero que me muestren en archivos o videos, alguna situación complicada. Tengo 53 años, por favor", manifestó. Luego defendió el valor de su palabra: "No tengo nada que solucionar, él tiene que decidir lo que quiera pero mi palabra es suficiente".
El relato de Cinzia dejó instalada una nueva incógnita alrededor del matrimonio. Mientras Mariela sostiene que no cruzó ningún límite, el Turco García habría optado por acompañarla desde las sombras y mantenerse lejos de la exposición. Después de tres décadas juntos, la manera en que ambos enfrenten lo ocurrido fuera de la casa definirá el verdadero alcance de esta tensión.