Un convento, un problema y una idea poco ortodoxa
Todo arranca con un error: la Hermana Cocinera envenena accidentalmente a parte del convento. Las que sobreviven no tienen margen para el duelo ni para la improvisación. Necesitan dinero y lo necesitan rápido.
La solución no llega desde la fe, sino desde el escenario: organizar un espectáculo musical para juntar fondos y poder pagar los entierros. Así nace “Santa quiero ser”, una comedia que se apoya en lo absurdo para construir una historia que no da respiro.
Un musical donde nada es solemne
Lejos de cualquier solemnidad, la obra convierte al convento en un espacio caótico donde cada personaje empuja la historia hacia el delirio. Con la ayuda del Padre Gabriel, las monjas se lanzan a un show que mezcla canciones, coreografías y situaciones que se acumulan sin pedir permiso.
La propuesta apuesta al humor directo, con un ritmo ágil y personajes bien marcados que sostienen la trama durante sus 50 minutos de duración.
Un elenco regional que ya probó que funciona
Detrás de la obra está la compañía independiente Pulso Teatral, surgida en Cipolletti tras un proceso de formación en teatro musical. Lo que comenzó como una muestra terminó convirtiéndose en un proyecto que empezó a girar por la región.
Durante 2025, “Santa quiero ser” tuvo funciones con localidades agotadas en distintas salas del Alto Valle, consolidando una propuesta que encontró respuesta en el público.
Personajes que no pasan desapercibidos
El elenco está compuesto por Silvia Braun como la Madre Superiora, Adriana Belzunegui, Stella Maris Piergentilli, Adriana Paponetti, Norma González y María Laura González, junto a Ana Laura Rodríguez y Néstor Piergentilli en el rol del Padre Gabriel.
Cada personaje suma su propio desborde a una historia que no busca lógica sino sostener el juego escénico.
Cuándo y dónde verla
La obra se presentará el 18 de abril a las 20 en el Teatro El Biombo (Rohde 1454).
La llegada a Roca forma parte de la expansión de Pulso Teatral, que apunta a seguir llevando sus producciones a distintos escenarios de Río Negro y Neuquén.
Una excusa para mirar lo que se hace cerca
“Santa quiero ser” se apoya en una historia improbable, un grupo de personajes al límite y una puesta que no se detiene. En ese combo aparece una propuesta que ya encontró su lugar en la escena regional y ahora busca repetirlo en una nueva plaza.