La muerte de Daniel Buira generó un fuerte impacto en el mundo del rock nacional. El baterista de Los Piojos falleció a los 54 años durante la madrugada del sábado, luego de descompensarse mientras participaba de un ensayo en una escuela de percusión en Morón.
Según trascendió, Daniel Buira comenzó a sentirse mal mientras se encontraba en un patio interno del establecimiento. Testigos aseguraron que el músico expresó que “no podía respirar”, lo que encendió rápidamente la alarma entre quienes compartían el momento con él.
La situación se agravó en cuestión de minutos. De acuerdo al relato de los presentes, Daniel Buira se descompensó, perdió el conocimiento y dejó de respirar, generando una escena de profunda angustia y desesperación mientras aguardaban la llegada de asistencia médica.
Minutos más tarde, personal del SAME arribó al lugar y realizó maniobras de reanimación. Sin embargo, los esfuerzos no lograron revertir el cuadro y se confirmó la muerte de Daniel Buira en el lugar, lo que provocó conmoción inmediata en el entorno.
En paralelo, efectivos policiales tomaron contacto con familiares del artista, quienes señalaron que el baterista padecía asma, un dato clave que ahora forma parte de la investigación para determinar qué desencadenó la fatal descompensación.
La causa quedó en manos de la UFI 8, que ya dispuso distintas medidas para esclarecer el hecho. Entre ellas, se relevó que no hay cámaras en el interior del lugar, aunque sí registros externos que podrían aportar información sobre los momentos previos.
Más allá de las circunstancias de su muerte, Daniel Buira fue una figura esencial en los inicios de Los Piojos, banda que marcó una época dentro del rock argentino con un sonido que fusionó rock, murga y ritmos afro-latinos.
Además de su paso por Los Piojos, Daniel Buira dejó una huella profunda con proyectos como La Chilinga y su trabajo junto a Vicentico, consolidando una trayectoria que lo convirtió en un referente indiscutido de la percusión en la música argentina.