La música rioplatense atraviesa una jornada de profundo dolor por la muerte de Rubén “Negro” Rada, ocurrida este miércoles 26 de agosto. El artista uruguayo tenía 83 años y su familia confirmó la noticia mediante las redes sociales. Desde comienzos de mes permanecía internado en Montevideo por un delicado cuadro respiratorio.
Hasta pocas semanas antes de su fallecimiento, el cantante había conservado una intensa actividad profesional. El 16 de julio celebró su cumpleaños con el estreno de “¿Quién va a cantar?”, un ciclo de encuentros junto a músicos de distintos géneros que comenzó a difundir a través de YouTube y con el que buscaba mantenerse cerca de su público.
El deterioro de Rubén Rada comenzó a partir de una infección pulmonar que requirió su hospitalización. Con el paso de los días, el cuadro derivó en una neumonía bilateral, una afección que comprometió ambos pulmones y generó una creciente preocupación entre sus familiares, seguidores y colegas. Finalmente, no logró recuperarse de esa complicación.
Los antecedentes médicos del artista también habían despertado inquietud durante su internación. En 2015 debió someterse a una angioplastia coronaria y, dos años más tarde, permaneció tres días bajo observación por un pico de presión. Sin embargo, el problema que precedió a su muerte estuvo relacionado con la infección respiratoria y la posterior neumonía.
Rubén Rada desarrolló una trayectoria de más de seis décadas y convirtió al candombe en el eje de una obra atravesada por diferentes influencias. Su música incorporó elementos del rock, el jazz y los sonidos brasileños, una combinación que amplió los límites del género y le permitió construir una identidad reconocible dentro y fuera de Uruguay.
El reencuentro con Tótem era otro de los proyectos que mantenía en agenda. Rada tenía previsto regresar a los escenarios en octubre para realizar dos presentaciones junto a la emblemática banda surgida a comienzos de los años 70. Esos conciertos representaban una nueva conexión con una etapa fundamental de su recorrido artístico.
Su muerte interrumpió aquellos planes y provocó una conmoción inmediata en ambas orillas del Río de la Plata. El Negro Rada dejó una obra que atravesó generaciones y llevó el candombe hacia nuevos públicos, por lo que su partida no solo enluta a Uruguay: también marca el adiós a una figura imprescindible de toda la cultura regional.