Natalie Pérez no esperaba encontrarse con una versión que golpeara de lleno sobre su lugar en Es mi sueño. La actriz fue abordada por Intrusos después de que circulara una fuerte información sobre el clima interno del programa de Guido Kaczka y terminó quebrándose al aire.
La versión había sido lanzada por Juan Etchegoyen en Mitre Live, donde primero habló sin dar nombres y anticipó un conflicto dentro del ciclo. “Hay una integrante del programa de televisión del prime time que vino en reemplazo y ya no la aguantan más”, aseguró el periodista, antes de apuntar directamente contra la artista.
El señalamiento fue todavía más duro cuando mencionó a Natalie Pérez y habló de una supuesta tensión con el equipo. “La tensión en el jurado del programa de Guido Kaczka es total. A Natalie Pérez no se la banca nadie porque me dicen que está en estrella”, sostuvo, además de marcar que el malestar también podría involucrar a parte de la producción.
Frente a esa información, la actriz intentó responder primero desde la sorpresa y con una mirada positiva sobre su presente laboral. “Me encanta este programa, es tremendo lo que pasa. Es espectacular, muy divertido y emocionante lo que pasa acá”, dijo, buscando dejar claro que su experiencia en el ciclo no se parecía a lo que se estaba contando.
La angustia apareció cuando terminó de entender el alcance de los dichos. “¿En serio dijeron eso? Justo ahora estoy yendo a terapia y es algo que me dice mi psicóloga todo el tiempo: que tengo que agrandarme un poco más. Me vendría bárbaro, Juan, ser un poco agrandada, voy a seguir tu consejo”, expresó, con una mezcla de ironía y desconcierto. Después defendió su recorrido: “Igual, si me agrando tengo con qué, trabajo desde que tengo 9 años. Me encantaría creérmela. Hace 30 años que trabajo en el medio con mérito propio”.
Lejos de alimentar la versión de una interna, Natalie Pérez habló de sus compañeros y mostró cuánto le dolía quedar asociada a una actitud que no reconoce como propia. “Yo amo a mis compañeros, nos cagamos de risa. No entiendo nada de lo que me están diciendo”, señaló. Apenas después, la emoción la atravesó frente a cámara: “La verdad, todo lo contrario… me voy a poner a llorar”.
Ya quebrada, la artista explicó que ese mismo día había sentido un trato muy distinto al que describían los rumores. “Hoy vine a trabajar con la gente de acá y todos me trataron tan bien que pensé que era porque vengo a trabajar tranquila, sin molestar a nadie y para pasarla bien”, contó. Y cerró con una frase que mostró el impacto personal de la situación: “A la gente le encanta hablar. Yo estoy tranquila con lo que soy, con lo que hago y cómo me entrego a mi trabajo desde que tengo uso de razón. Sentir que uno está haciendo algo malo, que se cree uno que no es, es algo feo”.