La vida de Nico Vázquez tuvo uno de esos momentos que parecen sacados de una película. El actor argentino recibió una videollamada de Sylvester Stallone, la estrella de Rocky, y no pudo ocultar su emoción al encontrarse cara a cara con el artista que marcó su infancia y que hoy también forma parte de su presente profesional.
Todo ocurrió mientras descansaba en su casa y atendió el teléfono sin imaginar quién estaba del otro lado. La sorpresa fue inmediata y, apenas pudo reaccionar, intentó registrar la conversación. “Imagínense por un segundo que un día suena el teléfono de sus casas y del otro lado está el héroe que los acompañó desde chicos. Bueno, pasó…”, escribió en sus redes sociales.
Detrás de ese encuentro estuvo Nacho Figueras, quien hizo posible el contacto. Del otro lado de la pantalla apareció el mismísimo Sylvester Stallone, protagonista de una de las sagas cinematográficas más emblemáticas. “Sí, el mismísimo Sly. Rocky. No podía creerlo, apenas pude poner a grabar la pantalla”, recordó Vázquez sobre una experiencia que duró aproximadamente diez minutos.
El motivo de la comunicación fue la versión teatral argentina de Rocky, que tiene a Vázquez como protagonista, codirector y productor. Stallone quiso felicitarlo por el trabajo realizado y destacó la manera en que el equipo trasladó la historia al escenario. Según relató el actor, el estadounidense valoró especialmente el costado “real”, “humano” y lleno de corazón de la propuesta.
Conmovido por las palabras que recibió, Nico Vázquez aprovechó la oportunidad para expresarle lo que representa el artista en su vida. “Pude decirle lo que significaba para mí. Que fue y sigue siendo una de mis mayores inspiraciones. Que Rocky es el personaje de mi vida, mi héroe favorito”, contó. También recordó que conoció la película gracias a su papá y que, años después, compartió esa historia con su hermano Santiago Vázquez, quien murió en 2016.
La charla tomó un rumbo todavía más profundo cuando ambos comenzaron a hablar de sus experiencias personales. “Hablamos de las pérdidas, de las personas que amamos y de cómo aprendemos a seguir adelante. Él también conoce ese dolor”, reveló el actor. En ese contexto íntimo, le mostró a Stallone el tatuaje que lleva en homenaje a Santi, un gesto que reforzó el significado de aquel intercambio.
Al despedirse, el protagonista de la obra resumió lo vivido con una frase que refleja la dimensión del encuentro: “Fueron diez minutos que voy a guardar en mi corazón para siempre”. Además, elogió la sensibilidad y humildad de su ídolo y le agradeció a Figueras por haber hecho realidad ese momento. “Gracias, Sly. Por Rocky, por tu generosidad. Y gracias Santi, como siempre estuviste ahí conmigo”, expresó.
El episodio también puso el foco en el éxito de Rocky en la cartelera porteña. La producción, que comparte escenario con Dai Fernández, quien interpreta a Adrian, fue declarada de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y cosechó ocho premios ACE, incluido el ACE de Oro. En su segunda temporada, alcanzó los 101 mil espectadores en 101 funciones con localidades agotadas en el Teatro Lola Membrives, consolidando un proyecto que para Vázquez trasciende lo profesional y está profundamente ligado a su historia familiar.