El escándalo se desató el viernes 6 de noviembre, cuando Wanda Nara recibió reiterados llamados y mensajes mientras grababa MasterChef Celebrity en los estudios de Telefe. Según trascendió, una de sus hijas intentaba comunicarse con ella para pedirle ayuda por una situación que estaba atravesando en la casa de su padre, Mauro Icardi, ubicada en el exclusivo barrio La Isla, en Nordelta. La conductora interrumpió inmediatamente las grabaciones y se dirigió al lugar junto a su actual pareja, Martín Migueles.
De acuerdo con el acta policial que trascendió posteriormente, Wanda les contó a los efectivos que su hija de 11 años le había enviado mensajes mediante una computadora, utilizando WhatsApp, para advertirle que su papá la habría golpeado y encerrado en una habitación. La menor también le habría manifestado que tenía miedo y que llevaba varias horas sin poder salir. Frente a ese panorama, la empresaria decidió presentarse en la propiedad para buscarla y conocer qué estaba sucediendo.
La llegada de Wanda Nara provocó un fuerte enfrentamiento con Mauro Icardi. Según relató el periodista Pepe Ochoa en LAM, ambos comenzaron a discutir a los gritos en el exterior de la vivienda, mientras Martín Migueles intentaba intervenir para evitar que la situación empeorara. Sin embargo, el conflicto fue escalando y finalmente se solicitó la presencia de varios móviles policiales y una ambulancia del sistema de emergencias de Tigre.
Uno de los momentos más delicados ocurrió cuando los efectivos intentaron ingresar a la propiedad para tomar contacto con los integrantes de la familia. Según quedó asentado en el documento, Mauro Icardi se opuso a la intervención y respondió: "No voy a hablar con ustedes... Nadie los autorizó a entrar". El futbolista también argumentó que existía una disposición judicial que establecía que la menor debía permanecer bajo su cuidado hasta el 16 de noviembre.
Unos diez minutos después, la niña salió de la vivienda y se reencontró con su mamá. Los policías describieron que estaba llorando desconsoladamente y que llevaba medias, pero no tenía calzado. En ese momento, la menor le expresó a Wanda una frase que quedó registrada en el acta: "Llevame con vos por favor, que mi papá me pegó y me amenazó, me dijo que me va a ir a buscar a casa con un móvil y que cuando lleguemos me va a cag... a palos...". También manifestó que sentía dolor de cabeza y en la rodilla izquierda.
Ante lo ocurrido, intervino una ambulancia del Sistema de Emergencias de Tigre, a cargo de la médica Liliana Giménez, quien examinó a la menor y constató un traumatismo leve en la rodilla izquierda. La profesional recomendó realizar una radiografía de control, aunque descartó lesiones de gravedad que requirieran un traslado urgente. También se indicó que la niña tenía programada una cirugía de meniscos para el mes siguiente.
La situación quedó bajo la órbita de la UFI Género de Tigre, a cargo del fiscal Julio Petrucci, quien dispuso actuaciones por lesiones, una declaración testimonial de Wanda Nara, un reconocimiento médico legal de la menor y la notificación correspondiente a Mauro Icardi sobre la formación de la causa. Finalmente, cuando los efectivos le preguntaron a la niña con quién quería retirarse, su respuesta fue contundente: "Obvio que me quiero ir con mi mamá".
Por el momento, el episodio suma un nuevo capítulo a la conflictiva relación entre Wanda Nara y Mauro Icardi, aunque será la investigación judicial la que deberá esclarecer lo sucedido y determinar las eventuales responsabilidades. Desde el entorno de los protagonistas no se conocieron, hasta el momento de las primeras publicaciones, explicaciones oficiales que permitan reconstruir la totalidad de los hechos. La intervención policial y la denuncia marcaron un nuevo punto de máxima tensión en una disputa familiar que volvió a quedar bajo la mirada pública.