A una semana de quedar eliminada de Gran Hermano Generación Dorada, Pincoya regresó a Chile y comenzó a recorrer diferentes programas. Su paso por la Argentina se convirtió rápidamente en el tema central de las entrevistas, donde decidió contar la experiencia que asegura haber vivido detrás de las cámaras.
La exparticipante reconoció que el aislamiento estuvo lejos de resultarle agradable. “En el encierro la pasé mal”, afirmó en Plan Perfecto. Sin embargo, diferenció aquella experiencia del afecto que recibió después de abandonar el reality: “Cuando salí a la calle argentina con mi marido, todo bien, nos pedían fotos, pero sí quiero hacer hincapié que sufrí bastantes malos tratos”.
Al profundizar su relato, Pincoya enumeró los ataques que, según denunció, padeció dentro de la competencia. “Sufrí bullying, xenofobia, gordofobia”, aseguró. Luego responsabilizó al armado televisivo por la imagen que se construyó sobre ella: “Editaban los videos para que yo me vea confrontando, pero no el contexto. La gente lo sabe, yo lo dije en algunos medios de ahí, pero igualmente ellos tienen que defender a los suyos”.
Durante la conversación, Fran García-Huidobro también realizó una fuerte crítica contra la edición argentina. “Gran Hermano Argentina está muy mal tomado afuera, la prensa se ha hecho una parrillada con esta versión porque cambiaron un montón de reglas sobre la marcha. Si no me equivoco, esta fue la última versión”, sostuvo la conductora, quien anteriormente participó del debate chileno.
Lejos de limitar sus acusaciones a la edición de los enfrentamientos, Pincoya afirmó que existieron episodios que nunca llegaron a la pantalla. “En el programa hubo cosas que no mostraron”, manifestó durante otra entrevista concedida a un canal de streaming de su país.
La chilena aseguró que la producción habría seleccionado determinadas imágenes para presentarla de una manera negativa ante el público. “Vi cosas que no me parecieron. Se enfocaban en dejarme como agresiva, violenta. […] Tratan de limpiarle la imagen y poner de víctimas a personajes de las que sufrí acoso constante”, expresó al referirse, entre otros participantes, a Tamara Paganini.
También cuestionó el criterio utilizado para sancionar las conductas ocurridas dentro de Gran Hermano. “Yo lo iba a hablar al confesionario y no había sanciones para un grupo determinado, solo si lo iba a hablar a las cámaras y siempre con la comida. Buscaban que ellos se enojen conmigo”, denunció Pincoya.
Sus declaraciones abrieron una nueva polémica alrededor de Gran Hermano Generación Dorada y del modo en que fueron mostrados los conflictos. Ya instalada en Chile, Pincoya convirtió su salida en una dura denuncia pública contra una producción a la que acusa de haber ocultado parte de lo que realmente sucedió.