Una llamativa situación se vivió durante la última gala de nominación de Gran Hermano, cuando Santiago del Moro decidió interrumpir la dinámica habitual para enviar un mensaje contundente a los participantes. El conductor aprovechó un intercambio con familiares presentes en el estudio para expresar un malestar que, según dejó entrever, venía acumulando desde hacía tiempo.
Todo comenzó cuando Del Moro dialogaba con Mariela, la esposa del Turco García, y le comentó que la había notado molesta. La observación sorprendió a la mujer, que reaccionó con incredulidad. Sin embargo, ese momento derivó en una intervención mucho más profunda por parte del conductor del ciclo.
Frente a cámaras y con los jugadores atentos desde la casa, Santiago del Moro decidió hablar directamente sobre algunos comentarios que habrían surgido respecto de su rol. “Yo veo todo, chicos”, lanzó antes de remarcar que cualquier diferencia o cuestionamiento debería ser planteado de manera directa.
Lejos de mostrarse enojado, el conductor eligió un tono firme para expresar su postura. “Las cuestiones que tengan que ver conmigo, me las dicen a mí en la carita que la pongo todos los días acá”, sostuvo, dejando en claro que no le agradó enterarse de ciertos comentarios por terceros.
Además, recordó el compromiso que mantiene con el programa durante toda la temporada y explicó que intenta estar presente para todos los participantes por igual. En ese sentido, destacó que cada noche enfrenta largas jornadas de trabajo y que siempre busca mantener una actitud positiva frente a quienes forman parte del reality.
“Si tienen alguna cuestión conmigo, me lo dicen. No me gustó esto, me pasó esto o quiero pedir un minuto para esto”, agregó el conductor, insistiendo en que prefiere el diálogo directo antes que los comentarios por detrás. Sus palabras generaron sorpresa tanto dentro como fuera de la casa.
Del Moro también aprovechó para responder a una de las críticas más frecuentes que suelen aparecer en cada edición de Gran Hermano: las acusaciones sobre supuestos favoritismos. Sin mencionar a nadie en particular, dejó una reflexión que muchos interpretaron como una respuesta a quienes creen que algunos participantes reciben beneficios especiales.
Para cerrar, el conductor recordó cuál es el verdadero factor que define el destino de los jugadores. “Esto depende de ustedes, del juego y del soberano para saber quién es el último en cerrar la puerta”, afirmó, remarcando que la decisión final siempre queda en manos del público. Con ese mensaje, Santiago del Moro dejó claro que no está dispuesto a dejar pasar cuestionamientos sin responder.