La suspensión del recital de Tini Stoessel en Miami abrió interrogantes sobre lo que ocurrió detrás del escenario, además de las razones que impidieron el show. La cantante debía presentarse el domingo en el Kaseya Center, pero la función se canceló unos 30 minutos antes de comenzar. Después, una testigo aportó un relato sobre la reacción que habría tenido la artista.
La versión llegó a través de Naiara Vecchio, quien recibió el testimonio de una persona que trabajaba en el backstage. Al reconstruir esos minutos, la testigo contó: “Escuchamos como una chica gritaba y lloraba. Todos los que estábamos ahí nos sorprendimos. Dijimos 'debe ser una fan que se metió'. Cuando nos confirmaron que se cancelaba, nos contaron que esa chica era Tini. Fue todo un caos”.
La mujer explicó que, en un primer momento, no sabían a quién estaban escuchando. Según su relato, fue después del anuncio de la suspensión cuando les dijeron que se trataba de Tini Stoessel. Su testimonio se concentró en los sonidos y en la información que recibió posteriormente, sin describir un encuentro cara a cara con la intérprete.
A esa reconstrucción se sumó otra versión sobre la presencia de Rodrigo De Paul en el estadio. Según trascendió tras la cancelación, el futbolista habría intentado calmar a la cantante en medio de ese momento. El dato no fue confirmado por los protagonistas, por lo que su supuesta intervención forma parte de los relatos difundidos después de que el concierto quedara sin realizarse.
Mientras circulaban esas versiones sobre el backstage, también se discutía quién era responsable de la cancelación. Algunos asistentes habían apuntado contra la artista al salir del estadio. Tini Stoessel, por su parte, responsabilizó a Ake Music Productions, la empresa encargada del espectáculo. Su dueño es Aquiles Ernesto Sojo, socio de Alejandro Stoessel, el padre de la cantante.
Entre los nombres mencionados como presentes en el lugar también aparecieron Chris Martin y Christina Aguilera, aunque se desconoce si pudieron hablar con Tini en ese momento. La expectativa por verla en escena había terminado con una suspensión sobre la hora y, puertas adentro, con una situación que la testigo describió desde el desconcierto: primero escucharon los gritos y recién después supieron a quién se los atribuían.