Una tragedia sacude a Colombia. Un avión militar de la Fuerza Aérea se estrelló este lunes en el suroeste del país, pocos minutos después de haber despegado desde Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo. El saldo es dramático: al menos ocho personas murieron y decenas resultaron heridas, en un hecho que vuelve a poner bajo la lupa las condiciones operativas de la flota aérea.
La aeronave, un modelo Hércules, transportaba a 125 ocupantes, entre ellos miembros del Ejército, tripulación aérea y efectivos policiales. De acuerdo con las primeras confirmaciones oficiales, 83 personas sufrieron heridas, y al menos 14 permanecen en estado crítico, lo que eleva la preocupación sobre la evolución del número de víctimas.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, fue uno de los primeros en confirmar el episodio y expresó su pesar por lo ocurrido. El funcionario aseguró que aún no están claras las causas del accidente, aunque indicó que se activaron todos los protocolos de asistencia y una investigación para esclarecer lo sucedido.
Las autoridades locales también brindaron detalles. El gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, precisó la magnitud del impacto: más de un centenar de personas a bordo y una emergencia sanitaria de gran escala. Varios de los heridos fueron trasladados o están siendo evacuados hacia ciudades cercanas como Neiva y Florencia, donde reciben atención médica.
Desde la conducción militar, el comandante de la Fuerza Aeroespacial, Carlos Fernando Silva Rueda, confirmó que el avión presentó un inconveniente apenas después del despegue, lo que derivó en la caída a pocos kilómetros del aeropuerto. Las causas, por ahora, siguen siendo un misterio.
En paralelo, equipos de rescate de la Defensa Civil trabajan en la zona del impacto, donde se registraron imágenes de restos incendiados de la aeronave, reflejo de la violencia del siniestro.
El presidente Gustavo Petro también se pronunció públicamente. Conmovido por la tragedia, expresó su preocupación por las víctimas y aprovechó para lanzar un mensaje político: cuestionó las demoras en la modernización de las Fuerzas Armadas, al considerar que este tipo de episodios no deberían ocurrir.
Mientras avanza la investigación, Colombia enfrenta horas de angustia. El foco está puesto en los heridos más graves y en determinar qué falló en un vuelo que terminó en desastre apenas comenzaba.