El Tribunal de Apelación de París confirmó la condena a Marine Le Pen por malversación de fondos públicos del Parlamento Europeo para pagar a asistentes parlamentarios ficticios, pero redujo de manera significativa las penas impuestas en primera instancia. La líder de la Agrupación Nacional fue sentenciada a tres años de prisión —dos años en suspenso y uno bajo vigilancia electrónica— y una multa de 100.000 euros, frente a los cuatro años de la condena original. El cambio más relevante desde el punto de vista político es la reducción de la inhabilitación para ejercer cargos públicos: de cinco años bajó a 45 meses, una diferencia que, según los análisis de los medios franceses, deja abierta en principio la puerta a que Le Pen pueda postularse en las elecciones presidenciales de 2027. La condena original, dictada en marzo de 2025, la excluía de esa posibilidad de manera automática e inmediata.
Le Pen había presentado su apelación en abril del año pasado, argumentando contra una sentencia que sus defensores calificaron de persecución política contra la principal figura de la oposición francesa. El fallo de primera instancia incluía una cláusula de ejecución inmediata de la inhabilitación que fue ampliamente cuestionada por inédita en el sistema jurídico francés, y que el tribunal de apelación moderó al reducir el plazo. La condena confirmada este martes mantiene sin embargo la declaración de culpabilidad por la malversación de fondos europeos, un caso que desde 2017 persigue judicialmente a la líder ultraderechista y que finalmente llegó a condena firme.
El fallo llega en un momento político de enorme trascendencia para la derecha francesa y europea. Le Pen es la figura más relevante de la oposición al gobierno de Macron, candidata presidencial derrotada en 2017 y 2022, y la líder natural de un partido que en las últimas elecciones europeas y legislativas se convirtió en la primera fuerza política de Francia. La posibilidad de que pueda presentarse en 2027 —todavía sujeta a la interpretación final de los plazos de inhabilitación— es una variable que reordena completamente el tablero electoral francés, en un país donde Macron no puede reelegirse y donde el centro político busca desesperadamente una alternativa que pueda frenar el avance de la extrema derecha en las urnas.