El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se manifestó a favor de recibir en territorio norteamericano al senador y excandidato presidencial de Brasil, Flávio Bolsonaro, calificándolo a él y a su entorno familiar como "buenas personas". Las declaraciones fueron realizadas ante los medios de comunicación acreditados a su arribo a la Base Conjunta Andrews, luego de culminar una visita oficial al estado de Texas. Al ser consultado de forma directa sobre el eventual traslado del dirigente liberal y su familia tras abandonar Brasil, el jefe de Estado estadounidense aseveró: "Yo lo aprobaría. Creo que son buenas personas".
Durante el intercambio con la prensa, el mandatario volvió a poner en duda la transparencia del reciente balotaje presidencial en el que Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo su cuarto mandato, catalogando la contienda de "realmente extraña" y "terrible". Si bien Trump admitió que «el resultado final está bien», fustigó la dinámica bajo la cual se desarrolló el escrutinio. Asimismo, buscó marcar distancia respecto de los asuntos internos de la nación sudamericana señalando que conoce tanto a Lula como a Flávio y a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro —de quien consideró que «fue tratado muy mal»—, concluyendo que «eso es Brasil, es un país diferente».
El espaldarazo público de la Casa Blanca otorga una fuerte señal política y diplomática en favor del legislador conservador, quien viajó hacia Estados Unidos con la intención de tramitar un pedido de asilo político tras denunciar persecución judicial. El pronunciamiento de Trump se produce en paralelo al avance de las investigaciones en Brasilia por presunto lavado de dinero e incumplimiento de la orden de retención de pasaportes dictada por el Supremo Tribunal Federal.