Una fuerte controversia se desató en el ámbito académico luego de que la embajada de China en la Argentina fuera señalada por ejercer presiones directas sobre la Universidad de Belgrano para impedir la realización de un evento crítico sobre el régimen de Beijing. La actividad, prevista para el 29 de abril, finalmente fue cancelada tras la intervención diplomática.
El encuentro, titulado “China: la seducción comunicacional para normalizar a un régimen”, incluía la participación de especialistas en política internacional y la presentación de un libro que analizaba el rol del país asiático en el escenario global. La jornada apuntaba a convocar a estudiantes y referentes del ámbito académico en un espacio de debate.
Según reconstruyeron los organizadores, las primeras advertencias comenzaron días antes del evento, con llamados telefónicos a autoridades universitarias en los que se planteó la posibilidad de cortar vínculos institucionales si la actividad se llevaba adelante.
La presión se intensificó cuando diplomáticos se presentaron en la sede de la universidad para exigir la cancelación, argumentando que el evento podía afectar las relaciones bilaterales entre ambos países.
Ante ese escenario, las autoridades de la casa de estudios optaron por suspender la actividad, aunque evalúan reprogramarla bajo condiciones más restrictivas, lo que incluye menor difusión y cambios en los auspicios.
Desde los sectores involucrados, la situación fue interpretada como un avance sobre la libertad de expresión, en un contexto donde crecen las advertencias sobre prácticas de influencia de gobiernos extranjeros en ámbitos académicos.