El presidente Donald Trump anunció el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán en el estrecho de Ormuz, efectivo desde el martes 14 de julio a las 16:00 hora del este, e introdujo una novedad sin precedentes: Estados Unidos cobrará un peaje del 20% sobre toda la carga transportada por el estrecho en concepto de seguridad, proclamándose "guardián del estrecho de Ormuz". "El estrecho de Ormuz está abierto y seguirá abierto, con o sin Irán", escribió en Truth Social, precisando que el bloqueo apunta exclusivamente a los puertos iraníes y a los buques asociados a Irán, mientras que el resto de los países tendrán "un uso justo y libre" de la vía marítima. El Comando Central confirmó que el ejército estadounidense continuará facilitando el tráfico para los buques que no infrinjan el bloqueo, repitiendo el esquema que aplicó entre el 13 de abril y el 18 de junio, período en el que redirigió más de 140 buques, inmovilizó nueve que no cumplieron y permitió el paso de más de 50 con ayuda humanitaria.
En paralelo al anuncio del bloqueo, el CENTCOM reveló que los últimos ataques contra Irán alcanzaron la base naval de Bandar Abbas, en la costa suroeste frente al estrecho, destruyendo una instalación de mantenimiento de submarinos y buques mediante tres drones marítimos de superficie Corsair, en lo que representa la primera vez que las fuerzas estadounidenses emplean ese tipo de armamento en operaciones de combate. El Comando Central publicó un video no clasificado en blanco y negro que muestra una pequeña embarcación aproximándose a una estructura de dique que sostenía un submarino antes de la explosión, documentando el nuevo capítulo en la evolución tecnológica del conflicto. "Los ataques mermaron la capacidad de Irán para seguir atacando el transporte marítimo comercial", señaló el CENTCOM.
La respuesta iraní llegó en un tono que mezcla desafío y pragmatismo inusual. El canciller Abbas Araghchi rechazó la proclamación de Trump pero no cerró la puerta a una negociación sobre el peaje: "Quien garantice el paso seguro de los buques comerciales debe ser compensado por ese servicio. Irán siempre ha sido y será el guardián del Estrecho". Y sobre el 20% anunciado por Washington, Araghchi fue directo: "Es, por supuesto, demasiado. Seremos justos". La frase abre una rendija diplomática insólita en medio de la escalada: ambas partes reclamando ser los guardianes del mismo estrecho y discutiendo el porcentaje del peaje, en lo que podría ser el embrión de una negociación sobre el control del paso marítimo más estratégico del mundo. Reino Unido, por su parte, anunció este lunes la inclusión de la Guardia Revolucionaria iraní en su lista de organizaciones terroristas, sumándose a la presión occidental sobre Teherán en el momento de mayor tensión desde el inicio del conflicto.