El senador Flávio Bolsonaro se presenta a las elecciones presidenciales de este domingo como la principal figura opositora de la derecha brasileña, encabezando la lista del Partido Liberal (PL). Acompañado en la fórmula por el diputado federal y exfiscal Alfredo Gaspar como candidato a la vicepresidencia, el legislador de 45 años busca aglutinar el voto conservador heredado del movimiento político construido por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Su plataforma electoral hace un marcado énfasis en las políticas de mano dura contra el delito y la reestructuración de la economía nacional.
El programa de gobierno del Partido Liberal articula su propuesta económica en torno al denominado "Tesouraço", un plan de austeridad fiscal diseñado para reducir el tamaño de la administración federal mediante la fusión o eliminación de ministerios, el recorte de cargos de confianza y la rebaja generalizada de impuestos para el sector privado. En materia de seguridad pública, la candidatura bolsonarista propone una inyección de fondos de 10.000 millones de reales destinados a equipamiento policial y modificaciones en el código penal para endurecer las penas contra las organizaciones delictivas.
A lo largo de la campaña, Flávio Bolsonaro desplegó una intensa agenda internacional que incluyó reuniones con dirigentes conservadores en Estados Unidos y encuentros con aliados regionales como el presidente argentino Javier Milei. La candidatura del PL procura sostener sus núcleos de apoyo en las regiones del Sur, Centro-Oeste y en el sector agroindustrial, proyectando un escenario de extrema paridad en caso de confirmarse el pase a la segunda vuelta electoral.