.El senador y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, anunció que no reconocerá los resultados del balotaje del domingo y solicitará formalmente la anulación de las elecciones ante el Tribunal Superior Electoral (TSE). El anuncio se produjo poco después de que el organismo electoral confirmara la victoria del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva con el 51,76 % de los votos válidos frente al 48,24 % alcanzado por el postulante opositor.
Bolsonaro calificó el desarrollo de las votaciones como "una canallada inexplicable" y una "ruptura de las reglas del juego", acusando al oficialismo de incurrir en abuso de poder político e institucional durante la jornada.
En la argumentación de su reclamo, el equipo legal del partido opositor cuestionó con severidad la decisión de la justicia electoral —en particular la medida ordenada por el magistrado Cristiano Zanin— de prorrogar dos horas el cierre de las mesas en determinados distritos debido a dificultades con el transporte público.
Asimismo, la cúpula del PL denunció presuntas irregularidades operativas en modelos antiguos de las urnas electrónicas y sostuvo que sus fiscalizadores fueron retirados de las salas de monitoreo en momentos clave del escrutinio provisional, lo que a su criterio quebrantó la igualdad de condiciones entre las distintas jurisdicciones del país.
La ofensiva judicial emprendida por Flávio Bolsonaro abre un complejo escenario de incertidumbre institucional en la principal economía de América Latina, a la espera de que los magistrados del TSE analicen la fundamentación técnica y legal presentadas para determinar si abren un proceso de revisión o rechazan de plano el pedido. Mientras Lula da Silva celebra la concreción de una histórica remontada que lo conducirá a su cuarto mandato presidencial, la negativa del liderazgo conservador a convalidar el escrutinio vaticina un período de alta tensión e impugnación política en el arranque de la transición de gobierno.