El Poder Ejecutivo nacional desmintió de manera categórica que el Gobierno de Brasil haya solicitado explicaciones diplomáticas a la Argentina con relación al tránsito y posterior salida hacia Estados Unidos del senador opositor Flávio Bolsonaro. A través de un mensaje publicado en la red social X, el canciller Pablo Quirno calificó de "falsas" las versiones periodísticas sobre un supuesto reclamo formal, postura que fue respaldada públicamente por el presidente Javier Milei. La aclaración oficial se produjo luego de trascender que la Cancillería brasileña habría convocado a la encargada de negocios en Brasilia, María Emilia Cortés, para requerir precisiones sobre el itinerario del legislador conservador.
En el ámbito judicial, la Sede Fiscal Descentralizada de Puerto Iguazú desestimó en 24 horas una denuncia impulsada contra el Ejecutivo nacional por presunto encubrimiento en el paso fronterizo de Bolsonaro. El fiscal federal subrogante Aníbal Martínez resolvió archivar la presentación tras verificar mediante informes de Interpol que, al momento de cruzar por el puente internacional Tancredo Neves, el dirigente brasileño no registraba alertas rojas ni órdenes de captura internacionales vigentes que impidieran su movilidad.
Sin embargo, el expediente mantendrá recorrido en los tribunales porteños. La jueza federal María Eugenia Capuchetti hizo lugar a un requerimiento formulado por la fiscal Paloma Ochoa y dispuso dar curso a una investigación penal para reconstruir de forma exhaustiva la logística, apoyos y controles migratorios desplegados durante la estancia temporal de Flávio Bolsonaro en territorio argentino previo a abordar su vuelo privado con destino a Norteamérica.