Los hutíes, grupo terrorista que opera desde Yemen y alineado con Irán, reivindicaron un ataque con drones y misiles contra los buques sauditas Encelia y Layla en el Mar Rojo, apenas dos días después de haber anunciado un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, en una nueva extensión del conflicto que amenaza con cerrar la segunda arteria energética más crítica del mundo. Los mercados reaccionaron de inmediato: el Brent subió un 3,63% hasta los 94,28 dólares por barril —su nivel más alto desde el 11 de junio— y el WTI avanzó un 3,35% hasta los 87,17 dólares. Al menos cuatro buques cargados de crudo ya habían cambiado de ruta para evitar el estrecho de Bab el-Mandeb antes del ataque, y analistas advirtieron que un posible cierre de esa vía —puerta de entrada al Mar Rojo— podría reducir el suministro global de crudo en torno al 7%, un impacto comparable al que tuvo el bloqueo de Ormuz en los peores meses del conflicto. Arabia Saudita había redirigido millones de barriles de exportaciones al Mar Rojo precisamente para evitar Ormuz, y ahora ese salvavidas para el mercado petrolero global parece más precario.
El ataque a los buques sauditas se produce en un contexto de escalada simultánea en múltiples frentes: Washington lanzó su duodécima noche consecutiva de ataques contra Irán, Trump amenazó con bombardear puentes y centrales eléctricas en Teherán por cada ataque iraní en Ormuz, y el canciller iraní Abbas Araghchi describió la doctrina de defensa de su país como "ojo por ojo", advirtiendo que "cualquier agresión contra Irán, incluyendo nuestra infraestructura, provocará una respuesta contundente y decisiva". El precio del Brent acumula una suba del 33% solo en julio, desde el derrumbe del alto el fuego. Trump había advertido que respondería si los hutíes atacaban buques sauditas: "Si algo así sucede, nos ocuparemos. Ya lo hicimos con los hutíes antes, y no hemos tenido noticias de ellos desde entonces", dijo, en una amenaza que ahora deberá materializar o resignar.
La diplomacia estadounidense mostró su cara más contradictoria. Desde Manila, el secretario de Estado Marco Rubio reveló que Irán está "suplicando, tanto directa como indirectamente: 'Hagamos un trato. Hablemos'", pero advirtió que cada vez que ambos países llegan a un acuerdo, los responsables en Teherán "o bien lo rompen o quieren modificarlo". "Van a seguir pagando un precio, y cada noche el precio sube más y más", señaló, describiendo la política de Trump como "una cabeza por un ojo". Con el Brent en 94 dólares, los hutíes abriendo un segundo frente en el Mar Rojo, la inflación estadounidense en el 4,2% y el costo de la guerra superando los 37.500 millones de dólares, la presión sobre Trump para encontrar alguna salida negociada es tan intensa como su resistencia pública a ceder ante Teherán.