París todavía no había comenzado su jornada cuando Karina Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y cuatro gobernadores recorrieron uno de los puntos centrales del comercio de alimentos en Francia.
La comitiva argentina llegó al Rungis Marché International durante el horario de apertura y recepción de mercadería. El objetivo fue conocer de cerca qué sucede con los productos argentinos cuando ingresan al mercado europeo y cómo continúa su recorrido hasta la comercialización.
El lugar es considerado el mercado mayorista más grande del mundo y concentra una enorme actividad de distribución de productos destinados al consumo.
Un recorrido detrás de las exportaciones
La visita permitió poner el foco en una parte del comercio exterior que suele quedar detrás de las cifras de exportaciones: qué pasa con la mercadería después de llegar a Europa.
La delegación observó el circuito de ingreso, distribución y comercialización dentro de Rungis, en una recorrida realizada precisamente cuando comienza el movimiento de productos.
El paso por el mercado formó parte de la agenda de la Argentina Week en París.
La comitiva que llegó hasta Rungis
Además de Karina Milei y Diego Santilli, participaron los gobernadores Ignacio Torres, de Chubut; Claudio Vidal, de Santa Cruz; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; y Carlos Sadir, de Jujuy.
También estuvieron el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki; el presidente de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, Diego Sucalesca; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
La presencia de los gobernadores incorporó a la recorrida una mirada vinculada con las producciones de distintas provincias argentinas y su llegada a los mercados internacionales.
Qué encontraron al otro lado del Atlántico
El recorrido estuvo centrado en el funcionamiento de la cadena comercial: recepción, distribución y venta de productos argentinos en Europa.
La actividad permitió a los funcionarios conocer directamente el movimiento de uno de los principales centros mayoristas franceses y observar una etapa que comienza después de que la producción argentina deja el país.
En medio de la agenda oficial en París, la escena fue distinta a la de las reuniones diplomáticas: la comitiva recorrió los espacios donde la mercadería se recibe, se mueve y finalmente encuentra compradores en el mercado europeo.