El gobierno venezolano puso en marcha el plan "Venezuela Renace", la primera iniciativa formal de recuperación de viviendas tras los terremotos del 24 de junio, orientada a rehabilitar las infraestructuras residenciales colapsadas o dañadas y a facilitar el retorno seguro de las familias a sus hogares. La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el programa a través de Telegram, precisando que contempla la intervención simultánea de edificios en Caracas y en varias regiones del país, con equipos técnicos integrados por trabajadores, ingenieros, arquitectos y estudiantes en coordinación con instituciones públicas. El plan también cuenta con asesoría técnica de países con experiencia en gestión de riesgos sísmicos, aunque el gobierno no precisó cuáles. Previamente, Venezuela había iniciado inspecciones de edificaciones con más de 2.800 especialistas para determinar los niveles de daño y establecer prioridades de intervención.
El lanzamiento del plan de recuperación llega cuando el balance oficial del doble sismo se mantiene en 3.685 muertos, 16.740 heridos, 17.907 personas damnificadas, 856 edificios afectados y 190 colapsados. A casi dos semanas de los terremotos, varias brigadas de rescate extranjeras comenzaron a retirarse de La Guaira al no encontrar señales de vida entre los escombros, marcando el inicio del tránsito entre la fase de emergencia aguda y la de recuperación de largo plazo. El aeropuerto de Maiquetía sigue sin vuelos comerciales, aunque el gobierno anunció un plan para habilitar "a la brevedad" la pista paralela, y los campamentos transitorios albergan a más de 12.000 personas que aún no tienen adónde volver.
El nombre elegido para el programa —"Venezuela Renace"— tiene una carga política evidente en un contexto en el que el gobierno de Rodríguez viene siendo cuestionado por la lentitud e insuficiencia de su respuesta en los primeros días de la emergencia. La fase de reconstrucción será la prueba más larga y exigente para una administración que ya enfrenta una crisis económica estructural, una infraestructura deteriorada antes de los sismos y un país partido políticamente entre quienes respaldan al chavismo y quienes, como María Corina Machado, reclamaron desde el primer día una respuesta a la altura de la magnitud del desastre. Con 190 edificios colapsados y miles de familias en campamentos, "Venezuela Renace" tendrá que demostrar en los hechos lo que su nombre promete